Amigos del Club de Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Nonverbal self-accuracy: individual differences in knowing one’s own social interaction behavior” de Murphy N. A., Schimd Mast M. y Hall. J. A. (2016), en el cual se analiza si las personas son conscientes del comportamiento no verbal que expresan en las interacciones sociales.

Analizar si los individuos son capaces de recordar el comportamiento o la apariencia de otros con los que han interaccionado ha sido el objetivo de muchos estudios. En cambio, la capacidad de recordar el propio comportamiento no verbal (CNV) no ha tenido tanta suerte. En los pocos estudios que se ha explorado se ha visto que, por lo general, las personas recuerdan con precisión los gestos que expresaron en una interacción social. Algunos gestos se recuerdan más (p. ej. sonreir) y otros menos (p. ej. tocar al otro).

Esta habilidad de traer a la memoria gestos pasados recibe el nombre de nonverbal self-accuracy (NVSA, detección precisa del CNV propio). A nivel interpersonal, se han observado diferencias individuales en la precisión de detectar los estados y rasgos de otros. Por lo que este constructo tendría la misma función, pero a nivel intrapersonal. Algunos autores que han estudiado esta detección precisa del CNV propio, han constatado que es un constructo medible. Con el objetivo de probar esta hipótesis y de replicar los resultados previos, este estudio explora la existencia de NVSA, las diferencias individuales y la utilidad de considerar esta habilidad en teorías basadas en la autoconsciencia o teorías del self (p. ej. autopercepción, meta-percepción, etc.).

En el estudio participaron 84 pares de sujetos, asignados aleatoriamente a los roles de compañero de interacción o target. Solo una persona de cada par, el target, es objeto de análisis. Los sujetos conversaron durante 5 minutos sobre un tema. Se grabó cada interacción para que 6 expertos analicen posteriormente el CNV expresado y compararlo con lo que cada target informa.

Después de la interacción los sujetos valoran (en una escala Likert de 1 a 9) si han expresado los siguientes comportamientos no verbales: sonreír, inclinar la cabeza (p. ej. afirmar), mirar a los ojos, tocarse la cara/el cuerpo y gestos con las manos. Además, se aplican 7 escalas de autoconsciencia y monitorización de uno mismo, expresión emocional, rasgos de neuroticismo y ansiedad para observar si el constructo NVSA se relaciona con otros constructos.

Los resultados mostraron que los sujetos recuerdan el comportamiento no verbal que han expresado de forma precisa y por encima del azar. No obstante, los sujetos no recuerdan con la misma precisión el gesto de inclinar la cabeza. Las puntuaciones de NVSA se relacionan significativamente con una mayor autoconsciencia pública, indicando que la precisión de recordar el CNV propio aumenta cuando los sujetos informan haber prestado más atención a su apariencia y a sus maneras. Además, ser mejor en recordar los gestos no verbales que uno expresa parece estar muy relacionado con detectar mejor las emociones y, especialmente, la ira.

Se detecta también una mayor relación entre puntuar alto en NVSA y mayores niveles de neuroticismo y negatividad en el estilo de expresión, por lo que es probable que los sujetos con un alto nivel de NVSA sean más sensibles a las señales de desaprobación.

Para medir el constructo NVSA de momento requiere algo más que un cuestionario o un test. Aun así, estos resultados permiten crear un esbozo del conjunto de rasgos de personalidad que una persona con alta precisión en recordar su CNV tendría. Una persona con puntuaciones altas en NVSA sería algo ansiosa, consciente de sus maneras, con pocas intenciones o ganas de expresar emociones positivas y sensible a la detección de la ira de otros sujetos.

En contra de los esperado, no se han encontrado relaciones de NVSA con autoconsciencia, ni con una monitorización del self. Por esta razón, se plantea que NVSA no es tanto un constructo basado en la autoconsciencia, ni una habilidad interpersonal. Dada su relación con variables sociales negativas (p. ej. alto neuroticismo) parece que NVSA refleja un enfoque exagerado hacia uno mismo, acompañado de miedo a la evaluación social.

Esta última conclusión tiene sentido especialmente si tenemos en cuenta que el comportamiento no verbal supone una expresión bastante automática y con poco procesamiento racional de por medio. Cuando hay mayor autoconsciencia y autocontrol sobre el CNV es, por ejemplo, cuando se intenta mentir, una situación en la cual la evaluación de otros también se hace importante. En ese caso, el CNV se puede ver modificado de manera autocontrolada y consciente, siendo necesario estar centrado en uno mismo con el fin de intentar controlar la expresión no verbal.

Esta analogía indica que ser capaz de recordar un comportamiento no verbal podría ser una habilidad interpersonal pero en términos más bien negativos. Es posible que por eso se encuentren relaciones entre NVSA y la detección de emociones negativas, como la ira. También se plantea un posible carácter contextual de la habilidad de recordar el CNV expresado en una interacción. Se recordarán más algunos comportamientos no verbales y se recordarán más en algunos contextos. Y si tenemos en cuenta el mentir como contexto especifico u otros ejemplos, como las situaciones de interacción con superiores, tendría sentido que en dichos contextos un sujeto se centre más en sí mismo y en las señales no verbales que expresa.

Por último, en el estudio se destaca la duración corta de las interacciones. Se desconoce si la precisión de recordar el propio CNV se mantendría por encima del azar en interacciones más largas, típicas de la vida real. Otras limitaciones residen en el tipo de muestra utilizado (estudiantes) y en el uso de escalas de medición (medición del CNV distinta entre sujetos y observadores).

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