Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana presentamos el artículo “Nonverbal Synchrony and Complementary in unacquainted same sex dyads: a comparison in a competitive context” de Lozza, Spoerri, Ehlert, Kesselring, Hubmann, Tschacher y La Marca. En este artículo se hace una comparación entre la sincronía no verbal con el concepto de complementariedad en un contexto competitivo.

Las investigaciones sugieren que la sincronía no verbal y la complementariedad van asociadas al mantenimiento de relaciones positivas, pero no ha sido estudiado dentro de un contexto competitivo, en este caso un debate. Las hipótesis que plantea este estudio son tres: la primera, la sincronía no verbal y la complementariedad están presentes en una tarea verbal y competitiva. La segunda, la complementariedad se asocia positivamente con la sincronía no verbal. Por último, se esperaba que la sincronía no verbal y la complementariedad estarán asociadas negativamente con el tiempo necesario para debatir y serían mayores en los individuos que ganan.

Para el presente estudio se utilizó una muestra de 80 participantes (42 mujeres y 38 hombres) con edades comprendidas entre los 18 y los 35 años. Se establecieron como criterios de exclusión el embarazo, la toma regular de medicamentos, la toma de medicinas para enfermedades agudas los siete días previos al experimento, el consumo alto de bebidas alcohólicas, consumo de drogas en los tres últimos meses, el daltonismo y la participación en algún otro estudio sobre estrés. Primeramente, se les contactaba por teléfono para ver si cumplían los criterios establecidos y se les daba información sobre el estudio. Se les contaba que lo que se buscaba era examinar las asociaciones entre capacidades cognitivas, construcciones psicológicas y medidas fisiológicas. Se les pedía que el día anterior a la cita evitaran la actividad física y el alcohol, y el mismo día evitaran el esfuerzo físico, las bebidas con cafeína y las comidas pesadas.

El procedimiento fue el siguiente, cada participante fue asignado a una pareja aleatoria que no conocían previamente. Primero, cada individuo de la díada fue a una habitación con un examinador donde se les realizó la Tarea de estrés por imágenes de Montreal, siendo asignados al azar al grupo control o a la condición de estrés. Esta última consistía en problemas aritméticos de alta dificultad con la amenaza de evaluación social. Una vez acabada la prueba, se les reunía con su pareja y se llevaba a cabo un juego de rol durante 15 minutos. Seis minutos después completaban una versión adaptada de la Prueba de Presión en Frío. Para terminar, se les interrogó sobre el verdadero propósito del experimento.

El juego de rol al que se sometieron trataba de que ambos eran empleados de una compañía telefónica y que su jefe les había asignado un coche y entre ellos tenían que decir quien sería el que usará dicho vehículo. Se les dio argumentos contrarios a cada uno sin que conocieran los del otro. Para aumentar el entorno competitivo se les dijo que estaban muy motivados para conseguir el automóvil ya que eso mejoraría su estado y tendría más comodidades. Una vez explicado, se dejaba a la pareja sola en la sala durante diez minutos para que negociaran y se grababa con una cámara toda la interacción.

Para analizar la sincronía no verbal se utilizó el análisis de la energía de movimiento a través del programa MEA que analiza los píxeles de un área predeterminada, en este caso el cuerpo de cada participante. Los valores más altos indican una mayor cantidad de movimiento de todo el cuerpo. Para evaluar la dominancia y afiliación se utilizó el método de seguimiento de joystick de Sadler, que se usó para calcular las medidas de complementariedad. Se obtuvieron dos medidas por díada mediante la realización de correlaciones cruzadas.

Para evaluar la sincronía no verbal se aplicaron las “pseudointeracciones”. Lo que quiere decir que los valores auténticos de sincronía no verbal pueden compararse con las correlaciones cruzadas que podrían esperarse por casualidad. Se obtuvieron resultados de 1,31 y 1,41 lo que indica que la sincronía no verbal estaba presente por encima del nivel de probabilidad y con un gran tamaño de efecto. Esto indica que la sincronía no verbal depende de las instrucciones de la tarea y es particularmente alta en entornos competitivos.

Se realizó un análisis de regresión para examinar si la complementariedad predecía la sincronía no verbal. Las medidas de complementariedad restringidas al debate se asociaron con la sincronía no verbal restringida al debate, pero solo para la dimensión de afiliación. Esto significa que las díadas que mostraron un comportamiento de afiliación complementaria durante el debate también mostraron una mayor sincronía no verbal.

En relación a la tarea que se les había asignado, siete díadas (17,95%) acordaron compartir el vehículo, 21 díadas (53,85%) acordaron que una de ellos sería el propietario y 11 díadas (28,21%) no llegaron a un acuerdo. Ni la sincronía no verbal, ni las medidas de complementariedad de dominio, ni de afiliación variaron significativamente con respecto al resultado de la tarea. En cambio, la complementariedad de afiliación predecía negativamente la duración del debate, es decir, las parejas con una complementariedad de afiliación mayor debatieron durante menos tiempo. En lo que respecta a la complementariedad de dominancia correlacionó positivamente con el tiempo, por tanto, aquellas parejas con una complementariedad de dominancia mayor tardaron más tiempo en llegar a un acuerdo.

Los resultados mostraron que la complementariedad se asocia positivamente con la sincronía no verbal. En relación a la afiliación hay evidencias de una relación positiva entre la misma y la actividad motora sincronizada. En cuanto a la dominancia no se han obtenido resultados que indiquen que esté relacionada con la sincronía no verbal. Una posible explicación es que la dominancia afecta a la percepción de jerarquía dentro de las díadas, y esto hace que cuando se percibe al compañero como dominante la postura corporal disminuya. Esto provoca que en un miembro de la pareja se aprecien gestos dominantes, mientras que en el otro sean sumisos. Como ya se ha dicho, la afiliación reducía el tiempo de debate. Estos resultados están en línea con la literatura preexistente, donde se dice que las parejas que modifican su comportamiento en base a la afiliación tienen un desempeño de tarea más rápido.