, ¿Más vale prevenir que curar? El margen de seguridad que rodea el cuerpo se incrementa por la ansiedad. Club del Lenguaje no Verbal., Club del Lenguaje no Verbal, Club del Lenguaje no Verbal

Aumento del espacio peripersonal defensivo a causa de la ansiedad. Club del Lenguaje no Verbal.

Es un placer, queridos amigos del Club del Lenguaje no Verbal, poder ofrecerles el artículo realizado por  Chiara F. Sambo y Gian Domenico Iannetti miembros de la Universidad College de Londres (UK), que estudia otro de los efectos producidos por la ansiedad.

El espacio peripersonal defensivo representa un «margen de seguridad» muy importante para la supervivencia. Su extensión espacial y la posible relación con los rasgos de personalidad no han sido aún investigados. En el experimento presente participaron 15 personas que mostraron que el espacio peripersonal defensivo tiene un límite muy definido, a una distancia de la cara de entre 20 y 40 cm, así como que dentro de dicho espacio existe una delgada “área de mayor riesgo” más próxima a la cara, es decir, un “ultracercano” espacio defensivo.

Con solo analizar a un sujeto ya se revelaron diferencias interindividuales claras en la extensión de dicho espacio peripersonal. Estas diferencias se relacionan positivamente con la variabilidad individual en relación al rasgo de ansiedad. Los resultados apuntan a la posibilidad de poder medir una serie de comportamientos defensivos en relación a los distintos niveles de ansiedad. Tales medidas permitirán el desarrollo de procedimientos para poner a prueba las capacidades de evaluación de riesgos, sobre todo en profesionales que requieren reaccionar con rapidez a los estímulos aversivos que suceden cerca de su cuerpo, tales como bomberos, policías y oficiales militares. Esto también puede dar lugar a posibles intervenciones para mejorar su rendimiento bajo presión.

El espacio peripersonal defensivo (DPPS) es un «margen vital de seguridad» que rodea el cuerpo. El DPPS ha sido recientemente identificado en humanos mediante el registro de la potencia del reflejo corneal provocado por la estimulación manual (abrir y cerrar la mano cuando se encuentra cerca de la cara). El DPPS tiene un papel crucial para la supervivencia: cada vez que un estímulo potencialmente peligroso se acerca o entra en la zona, el individuo se involucra en acciones más eficaces orientadas a la auto-protección. Tales acciones defensivas son moduladas en función de la magnitud del peligro percibido que el estímulo representa. Esta magnitud se determina de manera crucial, no sólo por la naturaleza del estímulo sino también por la distancia entre el estímulo y el cuerpo. Por lo tanto, los estímulos más cercanos al cuerpo se perciben como más amenazantes y dan lugar a respuestas defensivas mejoradas. Por otra parte, la magnitud de la amenaza que se percibe también está determinada por la ansiedad y el miedo. Individuos ansiosos y temerosos pueden tergiversar la ubicación espacial del estímulo amenazador, juzgándolo más cerca del cuerpo de lo que realmente está.Por lo tanto, pueden mostrar comportamientos defensivos mejorados en comparación con individuos normales, aunque el estímulo amenazador esté situado a la misma distancia del cuerpo en ambos sujetos.

 Quince voluntarios sanos y diestros (siete de ellos mujeres) de entre 20 y 37 años de edad participaron en este experimento.El estudio fue aprobado por el comité de ética local. En este estudio se definió la extensión de los DPPS que rodean la cara y se han investigado los factores de personalidad que contribuyen a las posibles diferencias interindividuales en su tamaño. El DPPS de la cara tiene un límite claro que la separa del espacio lejos. Dentro de dicho espacio peripersonal existe un «área de más alto riesgo» mucho más próxima al cuerpo. Además, la extensióndel DPPS muestradiferenciasinterindividuales claras. Tales diferencias, en el tamaño del espacio peripersonal, se refieren a la variabilidad individual en la ansiedad, pero no en el miedo claustrofóbico, por ejemplo.

Todos estos estudios investigaron la extensión del espacio peripersonal relacionada con la integración multisensorial y la ejecución motora. La extensión de la DPPS de la cara es variable según los participantes.  Debido a que el DPPS representa un «margen de seguridad» con el propósito de proteger a nuestro cuerpo de los estímulos potencialmente peligrosos, este resultado sugiere que los individuos difieren en lo que ellos consideran que es la distancia crítica ante la que un estímulo amenazador requiere respuestas defensivas más eficaces. Esto también es apoyado por la evidencia de que la proximidad percibida de los estímulos que amenazan aumenta cuando la magnitud del peligro es mayor y que este efecto es variable entre los individuos.

 La variabilidad individual en el tamaño de la DPPS de la cara fue sistemáticamente relacionada con las diferencias individuales en el rasgo de ansiedad. El funcionamiento de los sistemas defensivos humanos se refiere a los rasgos de personalidad, sobre todo a la ansiedad y al miedo. Más específicamente, los resultados indican que los individuos más ansiosos aumentaron sus respuestas defensivas cuando los estímulos amenazantes se presentaron a la misma distancia del cuerpo en comparación con los individuos menos ansiosos. Es decir, en individuos más ansiosos, el «margen de seguridad» se encuentra a una distancia del cuerpo mayor que en los individuos menos ansiosos. Esto podría ser debido a que estos individuos perciben los estímulos amenazantes como más cercanos a su cuerpo de lo que realmente están. Esta hipótesis está apoyada por la evidencia en modelos animales, en los que los fármacos ansiolíticos aumentan la «distancia defensiva», es decir, la distancia a la que el animal responde al estímulo potencialmente mortal.  Por el contrario, la variabilidad individual en el tamaño de la DPPS no está relacionada con las diferencias individuales en el miedo claustrofóbico. Este hallazgo podría parecer contradictorio con la observación de que los individuos con mayor miedo claustrofóbico tienen un espacio peripersonal grande que rodea la mano. Sin embargo, este estudio utilizó una tarea de bisección línea visual para medir la extensión del espacio peripersonal multisensorial, mientras medimos una respuesta defensiva (la HBR) en relación con la percepción de amenazas y la evaluación del riesgo, es decir, dos procesos relacionados con la ansiedad más que a rasgos claustrofóbicos.

 Estos resultados apuntan a la posibilidad de medir claramente una serie de comportamientos defensivos en relación a los distintos niveles de ansiedad. La disponibilidad de estas medidas permitirá el desarrollo de procedimientos para poner a prueba las capacidades de evaluación de riesgos, sobre todo en profesiones que requieren reaccionar rápidamente a los estímulos aversivos que se producen cerca de su cuerpo, como bomberos, policías u oficiales militares. Esto también puede dar lugar a posibles intervenciones con el objetivo de mejorar su rendimiento bajo circunstancias de presión.

Club del Lenguaje no Verbal

Traducción: Nahikari Sánchez

Edición: Belén Alcázar