, La Teoría Básica de la Emoción en el siglo XXI. Club de Lenguaje No Verbal., Club del Lenguaje no Verbal

Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana presentamos el artículo “What basic emotion Theory really says for the twenty First century study of emotion” de Keltner, Tracy, Sauter y Cowen. En este artículo se comentan las críticas recibidas a dicha teoría y los avances que se han producido en los últimos tiempos.

La emoción es un estado breve que surge por la evaluación de eventos interpersonales o intrapersonales. Presenta antecedentes, señalizaciones, fisiología y tendencia de acción y evaluación que demuestran cierta coherencia. Además, se observan de forma relacionada en nuestros parientes primates. Esta ha sido la definición utilizada para la investigación sobre la regulación de emociones, los patrones de emoción en el cerebro, las influencias específicas de la emoción sobre la cognición y las respuestas fisiológicas periféricas relacionadas con las emociones.

La Teoría Básica de la Emoción (BET) proporciona un marco generativo que guía el estudio de diferentes facetas de la emoción. Además, ofrece criterios empíricos abiertos para incursionar en cualquier estado que un ser humano pueda vivir en las diferentes tradiciones culturales.  La BET ha inspirado nuevos enfoques de estudio como el de los primates (por ejemplo: el tacto puede ser una señal de gratitud) o cómo las emociones influyen en el juicio y la toma de decisiones o los nuevos enfoques para estudiar la universalidad de la sensación físicas relacionada con las emociones.

Las experiencias emocionales son complejas, e involucran procesos subconscientes, representaciones de las sensaciones corporales, interpretación del contexto social, asociaciones, memoria y conocimiento semántico. Debido a esta complejidad la técnica utilizada para su estudio ha sido el autoinforme, que obviamente tiene sus limitaciones, pero es la opción más simple ya que hay una ligazón innegable entre las emociones y los sentimientos de las personas. A pesar de las limitaciones que puede tener esto no invalida, como afirman los críticos, el estudio empírico de la emoción a través del mismo, ya que facilita información sobre el estado interno de las personas.

Por otro lado, se ha criticado la taxonomía de las emociones donde se ha llegado a descubrir hasta 20 estados diferentes. Justamente la crítica indica que no se pueden comparar estos estados con las seis emociones básicas descritas por Ekman. Los nuevos descubrimientos son signos inigualables de la idoneidad de la teoría que permite ir generando nuevos conocimientos. En los últimos tiempos, los investigadores de la teoría BET se han centrado especialmente en las funciones sociales de las emociones que parten de dos supuestos básicos. El primero de ellos es que las emociones nos permiten enfrentar los desafíos y oportunidades que definen aquellas relaciones que son críticas para nuestra vida. Ejemplos de ello son: las investigaciones relacionadas con la jerarquía humana y no humana; el análisis teórico de la vergüenza, el orgullo, la culpa y la envidia o el estudio de las emociones que permiten los apegos interpersonales de diferentes tipos. El segundo supuesto es que las emociones cumplen tres funciones importantes dentro de las interacciones sociales: proporcionar información a los demás, sirven de incentivo para el comportamiento social y evocan respuestas específicas en los observadores.

La investigación de la expresión emocional también se ha desarrollado y ha establecido que es posible que cada emoción puede expresarse de varias maneras. Ya Ekman en 1992 adelantó que la ira podría expresarse de 60 formas diferentes. Desde ese momento los diferentes estudios han documentado variantes de risa, orgullo, vergüenza, amor, deseo y contacto táctil relacionado con las más de veinte emociones.

El conocimiento que poseemos sobre los procesos de atribución de significado a la expresión emocional también ha aumentado. Ahora sabemos que estas comunican: el sentimiento actual, lo que esta sucediendo en el contexto presente, las intenciones o tendencias de acción, las reacciones deseadas en otros y las características de la relación social. Cualquier expresión emocional puede comunicar alguna o todas las informaciones ante mencionadas ya que los conceptos emocionales en sí mismos implican secuencias de causa, sensaciones, cursos de acción, reacciones anticipadas y normas culturales.

Las críticas a la BET suelen centrarse solamente en si las personas relacionan las palabras emocionales con las expresiones faciales prototípicas de la emoción, lo que hace que se produzcan varios errores inferenciales. Hay que tener en cuenta que las palabras en sí mismas son intrínsicamente ambiguas y no logran abarcar toda la estructura conceptual en que basan las personas sus experiencias emocionales.

Como ya se ha mencionado la BET plantea que las personas pueden expresar una emoción de diferentes maneras. Incluso ya se ha estudiado la compatibilidad con los múltiples tipos de variabilidad en la respuesta relacionada con las emociones y su significado contextual, conceptual e interactivo para los observadores. También hay estudios que indican que el significado de la expresión facial puede verse modificado por otros canales que se presentan de manera simultánea como puede ser la postura o el gesto.

Se ha criticado mucho la universalidad de las emociones. Es cierto que varias expresiones emocionales no verbales no están respaldadas por pruebas de universalidad intercultural, pero en esos casos los investigadores han concluido que esa expresión concreta no es generalizable a todas las culturas. La BET reconoce que la evidencia de similitud entre culturas puede explicarse por procesos culturales comunes a todo el mundo, que hoy es más probable gracias a la posibilidad de compartir por internet.

En lo referente a sí la expresión está conformada por la propia evolución o se construye culturalmente. Los nuevos métodos empíricos y estadísticos nos ayudan en el avance de la investigación emocional, especialmente en lo relativo a la cultura. Los miembros de una cultura desarrollan dialectos específicos en los que expresan emociones en formas que solamente son reconocidas por los miembros de dicha cultura. Un estudio reciente afirma que el 50% de los comportamientos multimodales específicos de una determinada expresión emocional se comparten entre culturas, dejando otro 50% al dialecto propio de esa cultura específica. Otros estudios afirman que ciertas expresiones vocales emocionales como la risa, son más universales que otras, como la ira. La universalidad de las emociones puede variar dependiendo de la modalidad estudiada.