, Estilos de comunicación relacionados con la psicopatía y su influencia en las impresiones de los observadores (I). Club de Lenguaje No Verbal, Club del Lenguaje no Verbal

Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana presentamos el artículo “An Examination of the Communication Styles Associated with Psychopathy and Their Influence on Observer Impressions” de Brinke, Porter, Korva, Fowler, Lilienfeld y Patrick. En este artículo hablan de cómo se comunican las personas con rasgos psicopáticos y cómo podemos usar su estilo de comunicación para detectarlos.

La psicopatía, tal y como viene en el PCL – R, está dividida en dos factores. El primero de ellos recoge las características interpersonales y afectivas del trastorno, donde destaca el estilo manipulador y capacidades emocionales disminuidas, incluido la menor angustia emocional por el sufrimiento ajeno y menor culpa por el daño producido. El factor 2 esta relacionado con la impulsividad, un escaso control del comportamiento, la agresividad y un estilo de vida socialmente desviado. La psicopatía está relacionada con habilidades de conversación elevadas y una gran habilidad para mentir y manipular a los demás. Por ejemplo, los delincuentes sexuales psicopáticos son dos veces y media más propensos a obtener a la libertad condicional que los no psicopáticos.

Es cierto que las personas con rasgos psicopáticos tienen una mayor habilidad de manipulación, pero también es verdad que ésta no siempre pasa desapercibida a los demás. En un estudio anterior Fowler et al. (2009) comprobó que los observadores son capaces de distinguir los rasgos psicopáticos observando solo unos fragmentos de entre 5 y 10 segundos. Esto plantea la posibilidad de que los seres humanos llevemos incluido un “radar de depredadores” relativamente preciso que nos haga alejarnos de este tipo de personalidades.

Si bien es cierto que siempre se ha hablado del encanto de la personalidad psicopática hay poco estudio científico sobre el tema. Un estudio del año 1978, encontró que los jóvenes delincuentes con una personalidad psicopática hablaban más y realizaban más gestos con las manos. También, se inclinaban hacía delante, sonreían menos y hacían mayor contacto visual durante una conversación que las personas no psicopáticas. Otro estudio del año 1988 comprobó que los infractores psicopáticos realizaban más gesto con las manos mientras hablaban, pero tenían menos relación con lo que estaban diciendo que los agresores no psicopáticos. A parte de la antigüedad que presentan estos estudios, tienen otro problema, que en aquella época todavía no se había desarrollado el PCL-R y, por tanto, no se pudo realizar la medición.

A pesar de las limitaciones de los estudios mencionados anteriormente se puede decir que los psicópatas tienden a usar sus manos como una herramienta poderosa de comunicación y que de esa manera distraen la atención de los mensajes verbales que pueden ser engañosos. Además, otras investigaciones han confirmado que las personas que realizan más gestos con las manos son percibidas como más poderosas y con mayor influencia social. Por tanto, puede decirse que los psicópatas usan los gestos tanto para distraer de la posible mendacidad de su mensaje verbal como una manera de dominar la conversación. Otros estudios han descubierto que los delincuentes psicópatas tienen mayor tasa de automanipulaciones, mayor velocidad en el habla, un aumento de las dudas al hablar, mayor uso de ilustradores y un índice mayor de parpadeo. Se puede decir que las personas con niveles altos de rasgos psicopatológicos sufren un mayor estrés al mentir que las personas normales.

En cuanto a las expresiones faciales se cree que este tipo de personalidad es capaz de adoptar las expresiones faciales convincentes que faciliten la persuasión y la manipulación de los demás. Son capaces de imitar con precisión las expresiones de miedo y arrepentimiento. Las personas con niveles altos en el factor 1 del PCL-R tienen más éxito en producir una expresión emocional falsa frente imágenes con valencia emocional diferente. Las personas con mayores rasgos de psicopatía tienen menos posibilidades de involucrarse en fugas emocionales con respecto a la emoción que están intentando ocultar. Se puede concluir que a pesar de que tienen una escasa experiencia emocional genuina tienen una mayor capacidad para adoptar expresiones emocionales convincentes pero falsas.

En cuanto al contenido verbal de las interacciones, las investigaciones previas sugieren que la elección de determinadas palabras puede ayudar a revelar rasgos de personalidad patológicos, dentro de los cuales se incluiría la psicopatía. El análisis de las narrativas de los homicidios de los delincuentes psicopáticos frente a los no psicopáticos utilizaba descriptores más racionales de causa y efecto (“porque desde entonces”), se centraban más en las necesidades materiales (comida, bebida, dinero) y usaban menos referencias a las necesidades sociales (familia, amigos, religión). También tenían una mayor frecuencia de pausas llenas lo que puede implicar que les es dificultoso cognitivamente describir un evento emocional.

Además, usaron más verbos en pasado y en presente en sus narraciones, lo que correspondería con una menor intensidad emocional.  Esto guarda relación con la teoría de la interpretación emocional que dice que las personas para marcar una mayor distancia emocional narran sus eventos de manera más abstracta y en tiempo pasado. Esto aplicada a los delincuentes psicópatas nos dice que recuerdan de una manera más distante porque les afecta menos a su vida actual los crímenes que hayan podido cometer.

La semana que viene continuaremos con los resultados del presente estudio.