Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Dime qué cara pones y te diré si mientes (I)

Queridos amigos del Club del Lenguaje no Verbal, hoy os animamos a leer un interesante artículo acerca de cómo nuestras emociones nos pueden delatar a la hora de mentir. Además el contenido de esta investigación realizada en la Universidad de York (Reino Unido) está muy relacionada con el contenido del I Taller de Detección de Mentiras que tendremos el gusto de conocer en octubre. Así que muy especialmente aquellos que os habéis inscrito no dejéis de prestar atención a este estudio.

Los autores de esta investigación grabaron en vídeo a un grupo de participantes, Codificadores, dando descripciones verídicas o falsas de secuencias de video diseñadas para generar respuestas emotivas y otras enfocadas a no generarlas.  A otro grupo de participantes, Decodificadores (denominados así por su misión en desenmascarar la mentira) se les pidió que indicaran la veracidad de cada elemento,  qué señales tenían en cuenta para elaborar su juicios, y a continuación, debían completar tanto la herramienta de entrenamiento de Micro Expresiones METT (Micro Expression Training Tool) como la herramienta de entrenamiento de Expresiones Sutiles SETT (Subtel Expression Training Tool). Se descubrió que, aunque el rendimiento general de los Decodificadores para detectar quién mentía se debía al azar, el rendimiento para la detección de la mentira emocional estaba significativamente por encima del azar, mientras que para la detección de la mentira no emocional fue significativamente inferior a la suerte. La precisión en la detección de la mentira emocional también fue correlacionada positivamente con el uso de las expresiones faciales y con un rendimiento en la SETT, pero no en la METT. El estudio pone de relieve la importancia de tener en cuenta el tipo de mentira a la hora de evaluar la capacidad de la detección del engaño.

El engaño, ya sea por omisión o falsificación directa, es una parte fundamental de la interacción social humana (DePaulo et al., 2003). El engaño puede referirse a cualquier cosa sin importancia, se trataría de lo que coloquialmente llamamos “mentiras piadosas”, hasta situaciones en las que las consecuencias de la mentira son graves, especialmente aquellas en las que está implicada la justicia. Aunque muchas mentiras se descubren debido a la evidencia física o por la información de terceros (Park et al. 2002), a veces esto puede ser insuficiente o incluso inexistente. En tales contextos, las personas que se encargan de detectar la verdad (como los agentes de la ley) pueden verse obligados a depender de otras señales, tales como el comportamiento no verbal, como indicador de  verdad o falsedad de una declaración.

A pesar de que se cree lo contrario, investigaciones como las que realizaron Bond y DePaulo (2006) y Vrij (2006) indican que la precisión de la mayoría de las personas en la detección de mentiras es relativamente pobre. Sin embargo, a pesar de este dato las investigaciones también han identificado a personas que son especialmente buenas en esta tarea. Por ejemplo, Ekman y O’Sullivan (1991) encontraron que los agentes del servicio secreto alcanzaron un 64% de precisión, de manera similar, Ekman et al. (1999) encontró índices de precisión entre el 68% a 73% entre los grupos con un interés especial en la detección del engaño. Por lo tanto, aunque la mayoría de la gente muestra una precisión de detección de la mentira sólo moderadamente por encima del azar, parece ser que hay individuos expertos en este sentido. Al parecer, existen pistas conductuales para detectar mentiras, aunque la mayoría de los individuos no son particularmente buenos en su identificación.

Hay que señalar que no existe una señal infalible para detectar el engaño. La nariz de Pinocho, que crecía cada vez que  mentía, no es más que un bonito cuento infantil. Sin embargo, se han identificado una serie de posibles indicadores que dependen del contexto ( DePaulo et al 2003;. Vrij 2000;. Zuckerman et al 1981). En particular, se cree que hay señales no verbales indicadoras de engaño que surgen directamente de fuentes cognitivas y emocionales (Ekman, 2001). En lo que a la parte cognitiva se refiere, esto se atribuye al aumento de la carga cognitiva experimentada en la elaboración de una mentira ( Vrij et al. 2001), y en cuanto a la parte emocional, se trata de señales no verbales que la persona deja escapar involuntariamente en mentiras relacionadas con las emociones, tales como el miedo o la culpa, y que son incongruentes con la mentira que el impostor está tratando de hacer creer (Ekman, 2001; Ekman y Friesen 1969, 1974). Esto puede deberse a experiencias afectivas asociadas con el contenido de la mentira (por ejemplo, si la persona está mintiendo acerca de experiencias cargadas de emoción), o con emociones causadas por el acto de mentir en sí mismo (Ekman, 2001). Se cree que los fallos que puede cometer el impostor al mentir se producen a través de diferentes canales no verbales, sobre todo la expresión facial, los movimientos corporales o el tono de voz (Ekman et al., 1991).

La importancia de estos diferentes canales es objeto de debate.

Existe la hipótesis de que tanto el cuerpo (Ekman y Friesen 1969) como la voz (Scherer 1986) tienen la misma importancia que la expresión facial a la hora de detectar el engaño. De hecho, se ha afirmado que puede ser incluso mayor, tanto porque las personas cuando mienten tienden a prestar menos atención a controlar el cuerpo (Ekman y Friesen, 1969), como porque las señales vocales son más difíciles de controlar (Scherer, 1986). Sin embargo, los resultados de la investigación no parecen apoyar estas afirmaciones, que demuestran un movimiento corporal reducido (Ekman et al 1988;. Vrij 2000). Sin embargo, existe la evidencia científica de que las expresiones faciales son de gran importancia porque a través de éstas se escapan reacciones afectivas reprimidas. En concreto, hay estímulos que de forma automática activan expresiones faciales relacionadas con las emociones universales (Ekman y Friesen 1975; Ekman et al. 1983). Aunque aprendemos a una edad muy temprana a ocultar e inhibir estas expresiones faciales, de acuerdo a normas propias de nuestra cultura, podemos dejar escapar expresiones que por diversos motivos nos interesa esconder, a través de los llamados músculos faciales “infalibles” o de micro-expresiones. Por lo tanto, a pesar del enorme control que tenemos de la expresión facial, puede ser la mejor fuente de detección del engaño emocional (Ekman y Friesen, 1969). (continuará …)

6 Comentarios

  1. juan de dios montero

    19 julio, 2012 at 15:36

    La mayoría de los articulos que he leído, relativos al lenguaje corporal me parecen interesantes, pero creo que son muy vagos, faltándoles un poco más de objetividad, es decir ser más concretos y y citar ejemplos concretos de comportamientos.

  2. Víctor Julián

    19 julio, 2012 at 16:03

    Cordial saludo.

    Me parece un artículo bastante interesante, ¿podrían anotar la referencia del mismo, para buscarlo?

    Les agradezco inmensamente por este blog.

  3. Rafael López Pérez

    19 julio, 2012 at 16:48

    Estimado Juan. Los artículo que publicamos son resúmenes de los publicados en diferentes revistas científicas. Intentamos dar un fiel reflejo de lo aportado por los autores. Como bien sabrás la literatura científica no aporta ejemplos de situaciones más allá de las realizadas en sus experimentos. En cualquier caso pretendemos plasmarlos en un lenguaje accesible a todo el mundo. Si en algún momento deseas el artículo completo no dudes en pedírnoslo y se lo remitiremos a su correo. Reciba un cordial saludo y nuestro agradecimiento por su comentario.

  4. Genial artículo con referencias autorales muy fidedignas… sin embargo podrías haber incluido la investigacion de David Matsumoto sobre la efectividad de combinar elementos del lenguaje no verbal y la declaracion hablada para mejorar la deteccion del engaño. Él tambien estudia el comportamiento no verbal http://www.davidmatsumoto.com …. TE AGRADECERIA SI ES QUE TIENES ALGUNA REFERENCIA SOBRE METODOLOGIA DE INVESTIGACION EN COMUNICACION NO VERBAL…. Saludos!!! desde Trujillo-Perú

  5. Rafael López Pérez

    25 julio, 2012 at 21:02

    Muchas gracias César. Los artículos que publicamos son resúmenes adaptados a un lenguaje no científico sobre un artículo concreto. Intentamos reflejar exclusivamente lo que el artículo del autor menciona. Efectivamente llevas razón en tu apreciación sobre Matsumoto, pero no hemos querido mezclarlo para ofrecer una imagen fiel de las aportaciones de los autores. Si buceas en nuestro blog podrás encontrar varios artículos sobre investigaciones de Matsumoto, que para mí, después de Ekman es el referente mundial en microexpresiones.
    Respecto a las referencias sobre metodología, no existe gran cosa. Es más, te agradecería que si encuentras algo por tu lado nos lo envíes. ¿Has mirado en el Journal of Nonverbal Behavior?
    Un fuerte abrazo desde España.

  6. HABIA ENCONTRADO UN ARTICULO DE PAUL EKMAN POR LOS AÑOS 50`s PERO NADA MÁS ACTUAL … ESTÁ EN SU PÁGINA http://www.paulekman.com GRACIAS HASTA PRONTO! GENIAL PÁGINA!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*

Dime qué cara pones y te diré si mientes (I)

por Rafael Lopez Perez Tiempo de lectura: 4 min