, Cuestionario sobre la construcción y validación de experiencias y actitudes táctiles (TEAQ) (I). Club de Lenguaje No Verbal., Club del Lenguaje no Verbal

Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana presentamos el artículo “Construction and Validation of the Touch Experiences and Attitudes Questionnaire (TEAQ): A Self-report Measure to Determine Attitudes Toward and Experiences of Positive Touch” de Trotter, McGlone, Reniers y Deakin. En este artículo hablan sobre la construcción y validación del cuestionario TEAQ, sobre las experiencias de contacto físico tanto en la infancia como en la edad adulta.

Desde el descubrimiento de las células aferentes C- táctil ha habido un creciente interés por el papel que juegan las interacciones táctiles en nuestra vida. Estas células responden a las caricias humanas. Las caricias guardan relación con la temperatura de la piel y los estímulos son enviados a la región límbica del cerebro en vez de a la corteza somatosensorial.

Desde hace tiempo se conoce la importancia de las caricias para el desarrollo temprano de los niños, como vio Spitz en los niños de los orfanatos que a pesar de tener cubiertas sus necesidades básicas no prosperaban debido a la falta de cariño. Se comprobó también que las crías de ratas que recibían más cuidados por parte de su madre relacionados con el lamer y el aseo respondían con menos estrés en la etapa adulta que aquellas que tuvieron niveles más bajos. El efecto protector que producen las caricias maternas, tanto en términos de efectos epigenéticos como de comportamiento también ha sido replicado en humanos.

Este efecto protector también se da en la edad adulta, aquellas personas que tienen menos contacto social son más propensas a la depresión. En relación a la parte terapéutica, los masajes reducen la depresión, el estrés, la ansiedad, la agresión y el dolor. Incluso un leve contacto en el hombro antes de la hora de la comida a los residentes de una residencia de ancianos les hacía ingerir más calorías y más proteínas.

Está claro la importancia de los contactos físicos positivos a lo largo de la vida. Por ello, los autores de este estudio decidieron crear y validar un cuestionario que estudiase estas cuestiones, el Cuestionario de Experiencias y Actitudes Táctiles (TEAQ). Este cuestionario está diseñado para medir las experiencias táctiles positivas en la actualidad y en la infancia y medir las actitudes que se tiene frente a esos contactos. Se incluyeron preguntas tanto de contacto interpersonal como no interpersonal.

Para la construcción y validación del cuestionario se realizaron cuatro estudios independientes. El estudio 1 sirvió para construir el cuestionario original que tenía 117 ítems, que después se redujeron a 57 y se identificaron seis componentes diferentes. El estudio 2 confirmó la estructura del cuestionario. El estudio 3 describe la validez adicional del mismo, determinando la validez concurrente y predictiva. Por último, el estudio 4 examinó las diferencias de género, edad y estado civil en las respuestas del cuestionario.

 

El objetivo del estudio 1 era identificar todas las circunstancias en las que se experimenta un toque positivo. De ahí salieron los 117 ítems originales. Después se utilizó el análisis de componentes principales para determinar la estructura de componentes del cuestionario y eliminar los elementos superfluos.

El primer borrador fue completado por 618 personas (440 mujeres y 178 hombres). La edad media fue 26 años, la mayor parte de las personas eran estudiantes (58%), el 60% tenía pareja en ese momento y un 82% no tenía hijos.

En la elaboración del cuestionario participaron psicólogos y psiquiatras. Los principales tipos de contacto positivo interpersonal fueron abrazos, besos, piel con piel y pelo con piel. Las circunstancias en las que se producía el contacto fueron saludo, consuelo, intimidad y contacto infantil. Las relacionadas con el contacto positivo no interpersonal fueron el autocuidado (incluido el aseo personal), el contacto con animales y el contacto con tejidos. Se generó tres ítems por cada tipo de contacto, uno que determinase la frecuencia con la que se daba, otro para determinar la actitud del individuo sobre el mismo y el último para determinar la actitud de la persona cuando se lo da a otra. También había preguntas más generales sobre el contacto físico del tipo “la familiaridad física me desanima” o “Mi vida carece de afecto físico”. Las respuestas era una escala de Likert de 5 puntos siendo el 1 “bastante en desacuerdo” y el 5 “muy de acuerdo”. El cuestionario se aplicó online, junto con algunas preguntas demográficas.

Al final se quedaron 57 ítems, identificando 6 componentes. Cinco de los componentes eran en relación a los demás y uno guardaba relación con el cuidado personal (5 ítems). El componente más importante era el relacionado con los contactos con amigos y familia que tenía 11 ítems acerca de la cantidad y el gusto de recibir un toque cariñoso por parte de los familiares y amigos. Los demás componentes eran sobre el contacto en la relación íntima actual (14 ítems), que como su nombre indica se basa en el contacto que mantienen las personas que están emocionalmente cercanas o en una relación romántica. El tercer componente es el contacto en la infancia (9 ítems). El cuarto es el relacionado con el autocuidado, que se basa en cuanto les gusta a las personas llevar a cabo comportamientos de cuidado de la piel y el aseo personal. El quito es actitud afectiva al contacto con los demás en las relaciones íntimas (13 ítems), que es básicamente con cuantas personas disfrutan de esos contactos más íntimos tanto en una relación emocional cercana como en una relación íntima. Y, por último, el toque de un desconocido (5 ítems), como se sienten cuando una persona desconocida les toca.

Es interesante destacar que se eliminaron dentro de los toques no personales, los relacionados con el contacto con animales y con diferentes tejidos ya que no cumplieron los criterios de inclusión.

A pesar de presentar buena consistencia interna y validez aparente se decidió llevar a cabo el estudio 2 para comprobar la validación de la estructura de los componentes.

La semana que viene continuaremos con el resto de estudios que sirvieron para validar el cuestionario.