Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Categoría: Percepción (Página 1 de 23)

La detección de mentiras sobre el futuro. Club del Lenguaje No Verbal

Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Clusters of nonverbal behavior differentiate truths and lies about future malicious intent in checkpoint screening interviews” de Matsumoto, D. y Hwang, H. C. (2020), en el que se examinan verdades y mentiras sobre la intención de cometer un acto malicioso en el futuro mediante entrevistas breves de control de seguridad.

El comportamiento no verbal asociado con la verdad y el engaño ha sido estudiado durante décadas. Sin embargo, ningún estudio ha examinado si múltiples comportamientos no verbales permiten diferenciar las verdades de las mentiras sobre la intención con respecto a futuros comportamientos maliciosos, o entre múltiples grupos culturales o étnicos.

Los mentirosos mienten sobre sus pensamientos y piensan sobre sus mentiras, al igual que ocurre con sus emociones. Todo esto ocurre mientras intentan manejar las impresiones de sí mismos que le dan a los demás y mantener el control cognitivo y emocional. Se trata, por tanto, de un proceso complejo. Debido a que las personas verbalizan solo una parte de sus contenidos mentales, y a que los diferentes estados mentales se asignan a distintos canales de comportamiento no verbal, la señalización veraz versus engañosa puede ocurrir en múltiples canales y de diferentes maneras.

Emocionalmente, el miedo a ser atrapado –o la culpa, o incluso la emoción por mentir– puede ser delatado por el rostro, el cuerpo o la voz, al igual que el nerviosismo. Cognitivamente, la ofuscación, la fabricación u omisión en las palabras pueden ser traicionadas por la voz y el gesto. Las mentiras sobre las emociones y las sensaciones experimentadas sobre un incidente pueden variar desde la ira o el miedo hasta la vergüenza o la alegría.

Existe, pues, una miríada de posibilidades en cogniciones y emociones combinadas con la complejidad del sistema de conducta no verbal. En consecuencia, el análisis de canales de conducta no verbal individuales será subestimado para diferenciar a los que dicen la verdad de los mentirosos. Así, el análisis de comportamientos no verbales a través de múltiples canales puede ser más útil, como algunos estudios previos han señalado.

Las mentiras sobre el futuro pueden ser diferentes de las mentiras sobre el pasado porque pueden acceder a diferentes dominios de la cognición y la memoria. Examinar las mentiras sobre la intención futura tiene implicaciones prácticas. Su estudio puede informar a los profesionales sobre los indicadores de comportamiento que pueden ocurrir en interacciones breves, con implicaciones para los procedimientos de seguridad en entornos que evalúan futuras intenciones maliciosas.

Así, el estudio de los autores aborda la posibilidad de utilizar múltiples comportamientos no verbales para diferenciar las verdades de las mentiras sobre futuras intenciones maliciosas. La muestra participó en un experimento de crimen simulado sobre un robo futuro. Los riesgos se asociaron con el rendimiento, haciendo que los participantes los percibieran en niveles moderados a altos; también se aseguró que estuvieran emocionados.

Los participantes (226 en total) fueron entrevistados en una entrevista de selección antes de obtener acceso al área donde podría ocurrir un robo. Se llevó a cabo una entrevista de detección inicial en un área inspirada en un puesto de control de seguridad. La entrevista de proyección incluyó siete preguntas breves y duró aproximadamente dos minutos. El contexto era análogo a los entornos de la vida real, en los que las personas con intenciones maliciosas necesitan ocultar sus intenciones.

El comportamiento de los participantes se grabó en video. En total, se extrajeron datos de cuatro canales de conducta no verbal: expresiones faciales de emoción, gestos, movimientos de todo el cuerpo y vocales. Probamos si el comportamiento no verbal diferenciaba o no a los que dicen la verdad de los mentirosos, tanto individualmente como en combinación. Se usaron dos criterios en los análisis univariados para determinar si era posible esta diferenciación o no: la prueba de significación de hipótesis nula y los tamaños del efecto.

El experimento fue un diseño bidireccional que incluía verdades frente a mentiras y cultura o etnia de los participantes (europeo americano, chino, hispano y del Medio Oriente). Después de completar las medidas previas a la sesión, se informó a estos que serían asignados aleatoriamente para robar un cheque de 100 dólares (los mentirosos) o no (los que contaban la verdad). A los participantes se les dijo que, si se les juzgaba como honestos, recibirían dinero adicional y se les permitiría irse temprano, pero si se los juzgaba como mentirosos, no recibirían dinero adicional y tendrían que quedarse más tiempo para completar otros procedimientos. Los participantes calificaron estos riesgos en una escala de 1 (sin consecuencias, aunque sea ligeramente placentero) hasta 10 (consecuencia máxima).

Los hallazgos de este estudio muestran que, a través de los análisis, los mentirosos produjeron más expresiones faciales de miedo y disgusto, encogimiento de hombros, inquietud / acicalamiento, balanceo corporal y postura rígida. Quienes decían la verdad produjeron más expresiones faciales de felicidad y sorpresa, latencias de respuesta más largas, mayor tono. rangos y duraciones más largas y pausas sin completar.

Los comportamientos no verbales a través de múltiples canales superaron el comportamiento no verbal en canales únicos, lo que respalda el argumento de que el comportamiento no verbal representa un sistema de comunicación corporal complejo y completo que transmite múltiples mensajes en múltiples señales a través de múltiples canales.

Por tanto, los resultados sugirien que los procesos cognitivos y emocionales asociados con la verdad y el engaño pueden ser similares, independientemente de si se está hablando y pensando en el pasado o futuro. Ambos implican mentir sobre el pensamiento de uno, pensar que está mintiendo, mentir sobre sus emociones y tener emociones por mentir. Las conductas no verbales producidas pueden, por tanto, ser señales de estos procesos. Esta interpretación es consistente con los estudios de neuroimagen que han demostrado similitudes entre recordar el pasado e imaginar el futuro.

Ni la cultura o etnia ni el género moderaron, a grandes rasgos, los resultados descritos en este caso. Aunque hay una amplia evidencia de diferencias culturales en la producción de comportamiento no verbal (podéis leer más al respecto aquí), la situación expuesta, con preguntas breves, puede haber reducido la posibilidad de que surjan tales diferencias debido al enfoque en reacciones y respuestas rápidas.

Así, investigaciones futuras podrían tratar de identificar patrones de comportamiento no verbal que surjan de manera consistente, y también con muestras más grandes. Aún no existe tal volumen de investigación, por lo que los hallazgos actuales y otros podrían servir como un llamado para que se elaboren más estudios al respecto.

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Género y culturas ¿cómo afectan a la comunicación no verbal? Club del Lenguaje No Verbal

Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Culture and Gender in Nonverbal Communication” de Zand, S.; Baradaran, M.; Nafaji, R.; Maleki Mousavi, A. y Golbazi Mahdipour, A. (2020), en el cual se estudia cómo el género de la persona y el contexto cultural afectan a la comunicación no verbal.

Sin la comunicación no es posible el surgimiento y desarrollo de la humanidad. Existe un amplio consenso que considera el lenguaje como la principal diferencia entre los animales y los humanos.

Como es sabido, la comunicación se realiza principalmente de dos formas: verbal y no verbal. La comunicación verbal se produce a través de las palabras, ya sea habladas o escritas. En contraposición, la comunicación no verbal es el proceso de enviar y recibir mensajes por cualquier medio que no sea el lenguaje hablado, como la expresión facial, el tacto, la distancia, los gestos…

De hecho, las investigaciones psicológicas revelan que más del 65% del intercambio de información en interacciones cara a cara se realiza a través de la comunicación no verbal. Los investigadores han argumentado que la transmisión de un mensaje solo es efectiva cuando la comunicación verbal (palabras), el audio (melodía, tono…) y aspectos visuales (gestos y movimientos corporales) están relacionados entre sí.

Así, según esta investigación, los comportamientos no verbales juegan un papel esencial en la comunicación interpersonal. La conducta facial también es de importancia, ya que es importante en la comunicación emocional. Las personas usamos el lenguaje corporal sin darnos cuenta y constantemente experimentamos e interpretamos el lenguaje corporal de los demás.

Por otro lado, también se ha establecido que las diferencias de género en el comportamiento no verbal son relativamente pequeñas, aunque pueden asociarse con resultados significativos. Los hombres y las mujeres son diferentes tanto en la comunicación verbal (la elección de palabras, el estilo de conversación, el contenido del habla, el uso del silencio…) como en la comunicación no verbal. Por ejemplo, las mujeres se acercan más al interactuar que los hombres y permiten que otros se acerquen, etc.

La cultura es otro factor importante en el comportamiento y la comunicación no verbal que hace que estas se diferencien en la forma de practicarse entre países diferentes. Las personas repetimos el comportamiento y la comunicación no verbal individualmente, influenciados por la cultura de la que hemos aprendido. Asimismo, la cultura influye en cómo interpretamos el lenguaje corporal y comportamiento no verbal de otros. Como resultado, aparece la diversidad cultural entre países y sociedades.

Sin embargo, muchas personas no solo carecen de información y conciencia sobre los estilos de comunicación no verbal de su propia cultura, sino que tampoco tienen suficiente conocimiento sobre otras culturas. En consecuencia, las personas a menudo asumen erróneamente que en otras culturas se comunican de la misma forma que ellos; esto se conoce como semejanza de proyección. El resultado es que se producen malentendidos en las interacciones interculturales cuando uno interpreta la comunicación no verbal de otros a la luz de sus normas culturales.

Así, los autores del artículo condujeron su propia investigación para comprobar si existen diferencias de género y si los diferentes antecedentes culturales afectan al conocimiento de las señales no verbales. Para ello, tomaron como referencia las culturas italiana e iraní, comparándolas.

La investigación contó con 720 participantes, 360 estudiantes iranís y 360 estudiantes italianos, todos ellos universitarios. La edad de los participantes osciló entre 18 y 49 años, siendo el 41,1% mujeres y el 58,9% hombres. Los participantes completaron una encuesta y proporcionaron su información demográfica básica (sexo, edad, antecedentes educativos y antecedentes culturales). Finalmente, completaron la prueba de conocimiento de señales no verbales.

Los resultados fueron los siguientes. Las mujeres iraníes obtuvieron puntuaciones más altas en el conocimiento de las señales no verbales. En contraposición, la diferencia de sexo en el grupo italiano no fue significativa. Sí se detectó una diferencia notable en las habilidades de comunicación no verbal entre los estudiantes de Irán e Italia; los estudiantes italianos obtuvieron más puntuación. Por tanto, se confirmó la influencia ejercida por los diferentes orígenes culturales sobre el conocimiento de las señales no verbales.

Específicamente, las mujeres participantes en el grupo iraní mostraron tener más conocimiento sobre las señales no verbales que los hombres, así como más precisión en la decodificación no verbal que los hombres. Existe una diferencia esencial entre los medios de conocimiento de la comunicación no verbal de cada grupo (Irán e Italia). Esto significa que los diferentes antecedentes culturales afectan al conocimiento de las señales no verbales de los individuos.

En las culturas individualistas, uno es más importante que el grupo, mientras que, en las culturas colectivistas, los individuos deben adaptarse entre sí y con el grupo. Cuando la cultura colectivista se vuelve más independiente, los individuos a menudo se involucran en las actividades diarias y se unen, mientras que en las culturas individualistas actúan de manera más independiente.

Por tanto, el individualismo y el colectivismo son dimensiones importantes que ayudan a comprender las diferencias y similitudes culturales en el contexto de la comunicación. En el estudio expuesto, el grupo iraní parece actuar de forma conservadora con respecto a sus emociones.

En futuras investigaciones, podría compararse la comunicación en personas con trastornos mentales e individuos sanos, o investigarse la comunicación no verbal con características de personalidad de los individuos, así como factores de interferencia como el estado económico, social y civil en la comunicación no verbal.

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Señales emocionales: influencia de los teléfonos en los niños. Club del Lenguaje No Verbal

Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Mobile Technologies and Their Relationship to Children’s Ability to Read Nonverbal Emotional Cues: A Cross-Temporal Comparison” de Uhls, Y. T.; Broome, J.; Levi, S.; Szczepanski-Beavers, J. y Greenfield, P. (2020), en el que se analiza cómo las tecnologías móviles contribuyen a que los niños reconozcan señales emocionales no verbales.

Desde el año 2007, la posesión de teléfonos móviles ha ido creciendo exponencialmente.

De hecho, creció tanto que, en 2018, se estimó que el 95% de adolescentes y adultos en EE.UU confirmaron tener un smartphone. En los hogares con niños pequeños, también aumentó la posesión de móviles rápidamente. Y, en menos de una década, el panorama del aprendizaje se transformó drásticamente con el uso de tablets y smartphones.

La teoría sociocultural del desarrollo enfatiza el papel de la cultura y la sociedad en el desarrollo social del niño. Con los dispositivos móviles cada vez más presentes en entornos de aprendizaje temprano, se teorizó que los niños podrían perder oportunidades para comprender señales emocionales. Estas se aprenden principalmente a través de la interacción cara a cara, en persona. Por eso se dice que, debido al tiempo mirando pantallas, pierden dichas oportunidades.

Tras décadas de investigación, se encontró que un hito importante del desarrollo infantil saludable es comprender las emociones. Esto se debe a que comprenderlas es fundamental para desarrollar un comportamiento social adaptativo. El conocimiento de las emociones comienza temprano en la vida a través del aprendizaje de señales emocionales no verbales (expresiones faciales, gestos, tono de voz…).

Las expresiones faciales juegan un papel comunicativo especialmente importante en las interacciones sociales, especialmente para bebés y niños. A medida que crecen, los niños aprenden a sintetizar múltiples fuentes de señales emocionales no verbales para su adaptación social. A causa de esta disminución de interacciones en persona, surge la siguiente duda.

¿Es posible que algunos de los “niños modernos”, que utilizan móviles, no hayan aprendido a reconocer igual las emociones mediante señales no verbales?

Para dar respuesta a esta pregunta los autores realizaron un estudio propio al respecto. Diseñaron una comparación temporal entre estudiantes de 2012 y 2017, observando sus puntuaciones en pruebas que miden la comprensión de señales emocionales no verbales.

La muestra se compuso de 54 estudiantes como participantes de 2012, y 56 estudiantes para los participantes de 2017. En total, por tanto, eran 110 participantes. Todos eran alumnos de sexto grado (sexto de primaria), de entre 11 y 13 años de edad. Los participantes comenzaron realizando una encuesta online para medir las actividades tecnológicas diarias que realizaban y sus características demográficas.

Asimismo, se llevó a cabo la medida de percepción social infantil y adolescente. Esta examina la capacidad de los niños para integrar e interpretar con precisión diferentes señales no verbales en un entorno que refleja la vida real. Específicamente, a través de vídeos silenciados y sin señales verbales explícitas, los participantes reciben e interpretan señales emocionales no verbales. Los niños vieron cada uno de los videos en secuencia. Después se les dio hasta 5 minutos para escribir en papel qué emociones mostraban los actores.

Finalmente, se mostraron imágenes en color de 48 rostros, 24 de niños y 24 de adultos. En las fotos expresaban una de las cuatro emociones: felicidad, tristeza, enfado y miedo; en baja y alta intensidad. Cada imagen apareció en la pantalla durante un total de 2 segundos. Para contrarrestar el orden de las imágenes, en un aula los participantes vieron primero los rostros de los adultos. Por otro lado, los participantes de una segunda aula vieron primero a los niños.

Los resultados mostraron que los estudiantes de sexto grado en 2017 se desempeñaron mejor que los estudiantes de sexto grado en 2012. Una característica importante de los tests es que ambos (tanto los vídeos como las imágenes) se basaron en pantallas.

En este contexto, encontramos una posible explicación para estos resultados. Los adolescentes modernos pasan mucho tiempo usando sus dispositivos móviles para comunicarse con sus compañeros mediante fotos, por ejemplo, mediante redes sociales como Instagram. Quizás el tiempo dedicado a tomar y revisar fotografías de sí mismos y de otros contribuye a la capacidad de los participantes para comprender mejor las emociones presentadas mediante fotografías.

A medida que la función de la cámara en los teléfonos se hizo más popular y mejor, las personas no solo comenzaron a sacar más fotografías de otros, sino también de sí mismos. La comunicación mediada es, por tanto, más visual, cuando compartir fotografías se ha vuelto algo habitual. Además, como decíamos, las plataformas de redes sociales más nuevas fomentan la comunicación visual entre pares (es decir, gente de un mismo grupo de edad).

Una teoría es que, si los adolescentes están tomando un número creciente de fotografías, podrían estar prestando más atención a los rostros que de otra manera.

Por otro lado, aunque la comunicación mediante fotografías es muy popular, en comparación la comunicación por vídeoaún se encuentra en sus primeras etapas. Esta limitación se reflejó también en los resultados del estudio. Esto es en tanto que los resultados obtenidos para los vídeos mostrados a los participantes eran menos significativos.

Si bien las preocupaciones sobre los efectos de las redes sociales y la tecnología móvil en el aprendizaje social y emocional son bastantes, a menudo no consideramos que la tecnología está en constante evolución. Como la investigación reflejó, las tecnologías no solo no tienen por qué no afectar negativamente a la percepción de las emociones en los niños. De hecho, pueden contribuir positivamente a esta percepción.

Así, estos avances podrían cambiar los hallazgos de la investigación basada en tecnología más antigua.

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Lágrimas: ¿reflejan el arrepentimiento o la sinceridad? Club del Lenguaje No Verbal

Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “How Visible Tears Affect Observers’ Judgements and Behavioral Intentions: Sincerity, Remorse, and Punishment” de Picó, A.; Gračanin, A.; Gadea, M.; Boeren, A.; Aliño, M. y Vingerhoets, A. (2020), en el que analiza cómo afectan las lágrimas visibles a la percepción de honestidad, arrepentimiento y sinceridad en un individuo.

Tradicionalmente, las lágrimas se han asociado con la sinceridad como creencia popular. Pero ¿qué hay de cierto en esto?

Estudios anteriores demostraron que las lágrimas facilitan la percepción de tristeza e impotencia en los individuos que lloran. Por su parte, los observadores también expresaron más empatía hacia dichas personas, menor tendencia a evitarlas y mayor intención de acercarse y ofrecer apoyo emocional.

Ahora bien, el llanto tranquilo y silencioso en particular, en lugar del llanto fuerte, parece evocar apoyo social, adquiriendo mayor consuelo. Esto está en consonancia con la idea de que una función esencial de las lágrimas es estimular la vinculación y obtener ayuda de otros. Los rostros llorosos también se consideran menos agresivos que los rostros neutrales, enfadados o temerosos.

Por otro lado, estudios más recientes han demostrado que las personas que lloran son juzgadas como más indefensas, amigables y cálidas que las personas sin lágrimas. Los observadores también dijeron sentirse más conectados con las personas que lloraban. Así pues, las transgresiones parecen un contexto apropiado para estudiar los efectos de las lágrimas en las percepciones de sinceridad y remordimiento.

Con el fin de explorar esta cuestión, los autores llevaron a cabo dos estudios. En el primero, se pretendía comprobar si las lágrimas visibles afectan a la percepción de la sinceridad, naturaleza e intensidad emocional de quien llora en situaciones diarias. En el segundo estudio, se midieron las mismas variables en el contexto de un juicio, siendo el acusado quien lloraba. Fundamentalmente, se presentaron contextos y respuestas relacionados significativamente con las funciones propuestas de las lágrimas.

En el primer estudio se contó con 72 estudiantes universitarios españoles como participantes, siendo mujeres la mayoría. Los estímulos consistieron en un conjunto de fotografías que representan rostros con lágrimas visibles y las mismas imágenes con las lágrimas extraídas digitalmente. Esta extracción arrojó 2 conjuntos de 4 fotografías (dos mujeres y dos hombres) que eran idénticas excepto por la presencia de lágrimas.

Los individuos fotografiados no eran actores, sino que respondían emocionalmente a una representación artística. Por tanto, sus rostros eran totalmente naturales, al igual que la emoción que mostraron. Para darles un contexto, las fotografías se presentaron junto con 4 breves viñetas. Estas describían situaciones en las que el personaje principal había dicho algo de dudosa sinceridad o veracidad.

A cada historia le siguió una pregunta sobre si la persona representada está diciendo la verdad y en qué medida. Asimismo, los participantes calificaron las fotografías con respecto a 5 cuestiones. Estas eran si se expresaba alguna emoción; la intensidad de la emoción; la sinceridad percibida; el grado de empatía; y la simpatía que el participante sintió por la persona representada.

Los resultados de este estudio revelaron que ver a un individuo llorando parece cambiar la forma en que lo evaluamos en términos de reacciones emocionales y sinceridad. Por lo tanto, las lágrimas visibles facilitan la identificación de un estado emocional, aumentan la sinceridad percibida de la persona que llora y promueven la simpatía y empatía. La mayor simpatía provocada por las lágrimas puede haber mejorado aún más la sinceridad percibida de los objetivos que lloran. Este hallazgo está en consonancia con los resultados de estudios anteriores.

El segundo estudio se llevó a cabo en los Países Bajos, contando con 359 participantes, siendo casi todos de nacionalidad holandesa. Se utilizó el mismo conjunto de fotografías que en el primer estudio, nuevamente con y sin lágrimas. Las viñetas presentadas con las fotografías describían brevemente cuatro contextos judiciales o de transgresión distintos. Estos son: un accidente por alcoholemia; un asesinato; tráfico de drogas duras; y un asesinato considerado un “crimen pasional”.

Después de ver la imagen y la descripción correspondiente del crimen, los participantes primero respondieron cuántos años de pena merecía el individuo. Estos podían ser de 0 a 75 años. Posteriormente, se hicieron tres preguntas adicionales a los participantes sobre la persona condenada. Esto es: cuánto arrepentimiento mostraba la persona; cuán amable/bueno pensaban que es; y cómo de confiable creen que es.

Esta vez, los resultados mostraron que se evaluó a los criminales como más amables, más honestos y más arrepentidoscuando se observan lágrimas. Sin embargo, únicamente se apreció el efecto anticipado de las lágrimas en el castigo propuesto en el caso de conducir ebrio. Es decir, solo en tal caso se propusieron castigos menos severos, en relación también con la presencia o ausencia de lágrimas. Este hallazgo parece sugerir un mecanismo por el cual las lágrimas inhiben las tendencias agresivas en general, incluido el castigo formal. Una pregunta intrigante es por qué este efecto solo se observó en el caso de conducir bajo los efectos del alcohol y no en los otros escenarios delictivos.

Una posible explicación podría estar relacionada con la intención de cometer el delito que se percibe. Es posible que las lágrimas influyeran en todos los delitos y castigos propuestos por los participantes, pero que la propuesta de penas elevadas para los delitos más graves se debiera a otros motivos. Por ejemplo: la presunta necesidad de sacar al delincuente de la sociedad o de rehabilitarlo.

En consecuencia, mientras que en la literatura popular el llanto generalmente se asocia particularmente con la debilidad, los resultados expuestos muestran claramente que esto no tiene por qué ser así. De hecho, la gente tiende a atribuir rasgos y características bastante positivas a las personas que lloran.

Los estudios futuros sobre los efectos del llanto y las lágrimas podrían beneficiarse de la investigación de las reacciones conductuales en situaciones donde las lágrimas visibles son reales, genuinas.

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La percepción de personalidad y su precisión. Club del Lenguaje No Verbal

Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Accuracy in Judging Others’ Personalities: The Role of Emotion Recognition, Emotion Understanding, and Trait Emotional Intelligence” de Jaksic, C. y Schlegel, K. (2020), en el cual se estudia la relación entre el reconocimiento de emociones en otras personas y la habilidad de juzgar correctamente la personalidad de otros.

Como seres sociales, las personas forman rápidamente sus primeras impresiones sobre la personalidad de los demás, la pertenencia al grupo y otras características, incluso cuando solo se dispone de unas pocas señales.

Esta “inclinación irresistible” a descubrir a los demás se desarrolla desde la infancia. La formación de impresiones puede ocurrir incluso sin que seamos conscientes de ello y por exposiciones subliminales. Hacer inferencias rápidas sobre la personalidad de los demás parece tener raíces evolutivas, considerándose un proceso adaptativo, en el sentido de que nos ayuda en las decisiones cotidianas. Pero, para ser adaptativo, las primeras impresiones de la personalidad o las características sociales deben ser precisas.

Bien, el grado en que estos elementos pueden percibirse con precisión depende de dos cosas. Por un lado, de si se expresan en señales observables en los individuos objetivo (por ejemplo, comportamientos no verbales o características de la apariencia). Por otro lado, de si los perceptores detectan y usan señales válidas para hacer su juicio. Sin embargo, se sabe poco sobre el perceptor “bueno” o exacto de la personalidad.

Así pues, los autores llevaron a cabo un estudio propio al respecto de estas cuestiones. El objetivo principal era proporcionar más apoyo para la precisión del juicio de la personalidad, al demostrar que se correlaciona con la precisión de la percepción de la emoción. La percepción o reconocimiento de las emociones puede llevarse a cabo a partir de señales faciales, vocales y corporales no verbales.

Ambos son dos tipos de percepción interpersonal (personalidad y emoción), siendo parte de la construcción más amplia de la precisión interpersonal. Esto se refiere a la capacidad general para evaluar correctamente estados (por ejemplo, emociones, mentiras), rasgos (por ejemplo, personalidad) y atributos sociales (por ejemplo, orientación sexual) de otros a partir de su comportamiento verbal y no verbal.

También hay que tener en cuenta que, al evaluar la precisión de estos juicios, se puede calcular de diferentes maneras utilizando los mismos datos. Es decir, existen distintos tipos de precisión. El primero es la precisión del rasgo, refiriéndose a la capacidad de discriminar entre diferentes objetivos -personas- un rasgo dado (por ejemplo, evaluar si una persona es más o menos agradable que otra). Por tanto, se requieren comparaciones entre objetivos. El segundo tipo es la precisión del perfil. Esta es la capacidad de discriminar niveles relativos de diferentes rasgos dentro de un objetivo (por ejemplo, juzgar si una persona es más agradable que extrovertida). Consecuentemente, implica comparaciones dentro de un objetivo.

Cabe recalcar que los tres tipos de precisión (del rasgo, la precisión general del perfil y la precisión del perfil distintivo) no son medidas intercambiables. Y, en cualquier caso, los tres son necesarios para entender al completo y detectar correctamente la personalidad y el reconocimiento de emociones de otra persona.

Así, el objetivo de la investigación de los autores es revelar cómo se relacionan la exactitud del juicio de personalidad y el reconocimiento de emociones, argumentando que existe una correlación positiva. Para ello, la tarea sobre el juicio de personalidad contaba con 30 objetivos -personas-, presentados en fotografía o video, tanto silenciado como con audio.

A cada uno de estos objetivos se les juzgó en base a 8 rasgos de personalidad. Estos son: inteligencia, empatía, cooperación y los cinco grandes (apertura a experiencias, conciencia, extraversión, amabilidad y neuroticismo o inestabilidad emocional). Después de ver la foto o el video de un objetivo, los participantes tenían que calificar cada uno de los ocho adjetivos o rasgos.

En total, se contó con 121 participantes de una universidad suiza. Los participantes completaron el estudio en pequeños grupos en la misma habitación, sentados cada uno frente a un ordenador con los auriculares puestos. El estudio se realizó en francés.

Bien, los resultados fueron los siguientes. Dos indicadores de la precisión del juicio de la personalidad se correlacionaron significativamente con la precisión del reconocimiento de emociones. Estos son, primeramente, la precisión del rasgo, que refleja la capacidad de clasificar con precisión los objetivos en cada rasgo de la personalidad. El otro es la precisión del perfil distintivo. Este refleja la capacidad de juzgar cuánto se desvían los niveles de los rasgos de un objetivo de los de la persona media o corriente.

La precisión general del perfil es la capacidad de juzgar la personalidad de los objetivos sin separar el perfil de personalidad de una persona media. Esta precisión general mostró solo una pequeña correlación positiva, no significativa, con la precisión del reconocimiento de emociones. La comprensión de las emociones y la inteligencia emocional noestaban relacionados con la precisión al juzgar la personalidad.

Estos resultados coinciden con la suposición de que la precisión del reconocimiento de emociones, la del rasgo y la distintiva pueden compartir mecanismos / habilidades subyacentes. Una de estas sería una mayor capacidad para detectar e interpretar las señales relevantes no verbales (a menudo sutiles y breves).

También se puede especular que los resultados se basan más en hacer distinciones entre objetivos y otras personas (por ejemplo, comparando las señales de un objetivo individual con esquemas prototípicos). En contraposición, una alta precisión de perfil general se puede lograr simplemente atribuyendo un perfil típico a todos los objetivos, sin hacer distinciones individuales detalladas.

Consecuentemente, los resultados actuales se apoyan más en la idea de que la precisión interpersonal es una habilidad amplia, la cual abarca todos los dominios de la percepción de la persona. Así, sugiere que las personas que son precisas en la detección e interpretación de las emociones de los demás también son mejores para juzgar los rasgos más estables de los demás (la personalidad).

Este estudio evaluó también la relación de las emociones y la inteligencia emocional de rasgos con la precisión del juicio de la personalidad. Sin embargo, ambas no se asociaron significativamente con esta última. Por ello, ser bueno para evaluar cuán agradable, inteligente o neurótico es alguien no parece depender de un conocimiento sólido general sobre las emociones.

Sin embargo, otros estudios han proporcionado alguna evidencia de que los rasgos que indican una alta orientación interpersonal, como la preocupación empática, sí se relacionan con juicios de personalidad más precisos. Por tanto, en cualquier caso, se necesita de mucha más investigación al respecto.

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