Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Categoría: Nuevas comunicaciones (página 2 de 4)

El apretón de manos como interacción social. Club Lenguaje no Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “The Handshake as interaction”, de los autores Peter M. Hall, Profesor de Sociología de la Universidad de Missouri (Columbia), y Dee Ann Spencer Hall, Profesor asociado de Sociología de la universidad de Missouri Central (Warrensburg), sobre los orígenes del “apretón de manos” y las teorías semióticas que lo rodean.

El apretón de manos es un acto físico y social entendido como una forma de comunicación no verbal que marca los comienzos y terminaciones de nuestra interacción con otros. Los autores del artículo se han centrado en el origen del acto, en el significado asociado a esta acción según los tipos, formas y ocasiones en las que se realiza, y en sus variaciones subculturales.

El origen del apretón de manos data del año 1900, donde en la cultura Árabe se realizaba el ritual de besar la mano del superior y posteriormente retirar la mano de quien besa para no recibir el mismo honor. El conflicto generado entre dos personas que desean mostrar obediencia al contrario besando su mano, y a la vez evitar ser besado en la propia, resultó en el reconocimiento de que “las manos no deben de ser besadas”. El apretón de manos tiene así el significado general de igualdad y expresa el respeto mutuo por ambas partes.

La forma y el significado del apretón de manos ha cambiado históricamente y varía culturalmente. Así, en la antigua Grecia era un signo acogedor de amabilidad, hospitalidad y confianza, y en la Europa medieval era un signo de confianza entre reyes y caballeros. Un ejemplo de variación cultural proviene de Nigeria, donde el típico apretón de manos comienza cuando las personas agarran los pulgares y luego las manos se separan con el chasquido de los dedos de la mano de las otras personas. Mientras tanto, el subordinado en la interacción hace una leve inclinación, dobla una rodilla, y baja la cabeza en deferencia al superior.
Ejemplos de variaciones subculturales son encontrados en los Estados Unidos en los que la población de raza negra se saludan agarrando y entrelazando los pulgares mientras que la población de raza blanca se saluda utilizando el agarre de palma a palma. Tales variaciones claramente representan las expresiones de identidades separadas y valoradas, si bien a menudo, como símbolo de entendimiento e igualdad, individuos de raza blanca usan el apretón de manos agarrando pulgares cuando se encuentran con individuos negros.
Siendo entendido el apretón de manos como una expresión de identidad, encontramos en los rituales secretos de órdenes secretas, hermandades y fraternidades, apretones de manos que no deben revelarse a los forasteros y los no iniciados.

En el apretón de manos es tan importante la manera de realizarlo como la reciprocidad de la otra parte. El inicio del apretón de manos puede volverse problemático si la actividad es interrumpida. Un apretón de manos no recíproco puede definir a la otra persona como socialmente grosera por ejemplo en un mitin político o convención sociológica, mientras que un apretón de manos mal realizado en el que sientes la mano contraria flácida sugiere la falta de interés de la persona contraria en realizar cualquier interacción. Del mismo modo, la variación en la resistencia táctil durante el apretón de manos influirá igualmente en nuestra percepción. Por ejemplo, una palma húmeda sugiere nerviosismo en el otro, y una mano que ofrece una fuerza y resistencia mayor que la propia sugiere que la otra persona es más poderosa o se encuentra más seguro de sí mismo que nosotros. En cualquier caso, cualquier gesto realizado en el apretón de manos afectará en la percepción que tenemos sobre el otro.

Cuando en el apretón de manos ambos se encuentran con la misma resistencia, existirá poca o ninguna alteración en el comportamiento ritual y por tanto ocasionará poca influencia en la percepción que tenemos de la otra persona, y en la que la otra persona tiene de nosotros. Es por ello que, suponiendo que ambas partes estén de acuerdo en el apretón de manos, el acto debe de ser coordinado, anticipando la acción y presión necesaria para dar una visión congruente de uno mismo. Se concluye por tanto, que el apretón de manos es una acción social que influye en la percepción que tenemos de la otra persona y en la imagen que proyectamos sobre nosotros mismos.

Debido a la importancia que tiene el apretón de manos en la comunicación no verbal, se realizará una serie de entradas correlativas sobre este tema, tratando aspectos como el papel de la etnicidad y el género en dicho acto, el poder del apretón de manos, o la influencia existente entre el apretón de manos y los posteriores comportamientos cooperativos.

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Pídelo cara a cara: eres menos persuasivo tras el ordenador. Club Lenguaje no Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Ask in person: You’re less persuasive than you think over email”, de los autores M. Mahdi Roghanizad, de la Universidad de Waterloo (Canadá), y Vanessa K. Bohns, de la Universidad de Cornell (Estados Unidos), que estudian los componentes no verbales de la persuasión cara a cara. 

Cada día es más habitual el uso del correo electrónico o del WhatsApp para comunicarnos. Dedicamos más tiempo a nuestros amigos por las redes sociales que para tomar un café. Y es que la comunicación está evolucionando junto con la tecnología a la inmediatez y la comodidad por encima de su factor más personal.

Tanto es así que no es raro que en las empresas haya algún tipo de mensajería interna para que no tengamos que levantarnos del asiento para pedir algo a un compañero, ni siquiera que levantar el teléfono para darle un toque más humano. Y es que la mensajería es más rápida que ir por el pasillo a otro despacho o incluso que el ascensor a otra planta. Pero, ¿realmente puede sustituir al cara a cara?

Estos investigadores plantearon la hipótesis de que hay un efecto que llamaron «la subestimación del efecto de cumplimiento». En otras palabras, que somos más persuasivos cara a cara debido a los elementos no verbales que acompañan a ese tipo de interacción. Para probar esto se llevaron a cabo dos experimentos.

En el primer experimento, participaron 45 estudiantes universitarios cuya tarea era pedir a 10 desconocidos que rellenaran una breve encuesta de personalidad. La mitad de los solicitantes debían hacerlo «cara a cara», acercándose a 10 estudiantes desconocidos en un campus universitario, mientras que los otros participantes debían obtener las encuestas por correos electrónicos que enviarían a extraños elegidos fuera del directorio de la universidad. En ambas condiciones, los solicitantes utilizaron el mismo discurso para realizar la solicitud y, antes de que comenzaran, se le preguntó a los solicitantes cuántas personas pensaban que podrían llegar a completar la encuesta.

Los resultados confirmaron la hipótesis de los investigadores: aquellos en la condición cara a cara subestimaron sus poderes de persuasión, mientras que los que estaban en la condición de correo electrónico sobreestimaron su tasa de éxito. Ambos grupos pensaron que podrían convencer alrededor de 5 de las 10 personas. Sin embargo, mientras que los participantes de correo electrónico convencieron tan sólo al 10% de las personas para realizar su petición, las solicitudes cara a cara de un extraño obtuvo una tasa de éxito del 70%.

En un segundo estudio, 60 participantes fueron nuevamente asignados al azar a las condiciones cara a cara o correo electrónico. Esta vez, los participantes se acercaron a desconocidos que ya habían acordado completar un cuestionario por 1 dólar. Esta vez, su tarea consistía en convencer a los extraños de completar una tarea adicional de forma gratuita. Una vez más, antes de hacer sus peticiones, a los participantes se les preguntó cuántas personas de cada 7 pensaban que estarían de acuerdo en realizar la segunda tarea. Una vez más, los participantes en la condición cara a cara lograron persuadir a mucha más gente.

En conclusión, tendemos a creer que somos mucho más persuasivos de lo que somos en realidad hablando por correo electrónico (y quizás también en otras plataformas exentas del cara a cara). Una de las razones por las que las solicitudes cara a cara son mucho más efectivas es que las personas se sienten más incómodas al decir «no» en persona. De hecho, según los autores es 34 veces más efectivo. Así que, aunque también pueda ser incómodo pedir algo cara a cara, desde luego vale la pena si se prima la efectividad sobre el apuro.

Hombres tatuados: los saludables chicos malos. Club Lenguaje no Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Tattooed men: Healthy bad boys and good-looking competitors’”, de los autores Andrzej Galbarczyk de la Universidad Jagiellonian y Anna Ziomkiewicz de la Academia Polaca de Ciencias, que estudian los estereotipos sobre las personas tatuadas.

En otras ocasiones hemos hablado de estereotipos. De cómo nuestra primera impresión, equivocada o no, transmite un mensaje a los demás y supone el inicio de la interacción de una manera u otra. Lo creamos o no, no tratamos de la misma forma a una persona que nos parece atractiva de otra que nos es físicamente indiferente. Igual que si vamos de noche por la calle y nos topamos con alguien de aspecto peligroso no dudamos en cambiar de acera mientras que no seríamos tan drásticos con alguien que parezca inofensivo.

Uno de los elementos de nuestro aspecto físico que más debate ha causado a lo largo de estas décadas son los tatuajes. Distintos estudios han tratado de abordar la personalidad, las interacciones y los estereotipos sobre ellos, y es que suponen una particular forma de comunicación con los demás usando la propia piel como medio. Pero, ¿qué es lo que transmite esa conducta? ¿Nos parecen atractivos? ¿Modernos? ¿Peligrosos? ¿Atrevidos? ¿Nos sentiríamos seguros en manos de un médico tatuado? ¿En un juicio creeríamos el testimonio de alguien tatuado?

Para estudiar cómo percibimos este elemento se fotografiaron a nueve hombres de entre 19 y 35 años sin camisa, con el torso al descubierto, misma postura y sin sonrisa. Ninguno estaba tatuado, y un fotógrafo profesional añadió digitalmente un símbolo abstracto a su brazo derecho como tatuaje. Posteriormente se añadieron las fotos a una supuesta encuesta sobre el atractivo masculino y se pasó a 2369 mujeres heterosexuales y 215 hombres heterosexuales. Los participantes veían sólo una de las dos versiones de la fotografía de cada modelo al azar, asegurando que vieran como mínimo una de cada tipo, y se les pedía que evaluaran al modelo del 1 al 5 en cuanto a atractivo, salud, masculinidad, dominancia, agresividad, potencial para ser una buena pareja y potencial para ser un buen padre.

Las mujeres calificaron las versiones tatuadas de las imágenes como más sanas, pero no más o menos atractivas que las originales. A la inversa, los hombres clasificaron las versiones tatuadas de las imágenes como más atractivas, pero no más o menos sanas que las originales. Tanto hombres como mujeres calificaron imágenes de los modelos tatuados como más masculinos, más dominantes y más agresivos. Las mujeres, pero no los hombres, evaluaron a los hombres tatuados como peores parejas potenciales y  peores padres potenciales que los hombres no tatuados. Por tanto, los resultados confirman que la adición de tatuajes cambia la percepción de los demás sobre quiénes los llevan. También demuestran que los tatuajes no sólo influyen en la preferencia femenina, sino que pueden ser aún más importantes en la competencia entre hombres.

En conclusión, podemos afirmar que los tatuajes en los hombres se asocian con la masculinidad, pero principalmente con «el lado oscuro de la testosterona»: la violencia, la dominancia y la infidelidad.

El impacto del lenguaje no verbal en la enseñanza. Club Lenguaje no Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “The impact of the teachers’ non-verbal communication on success in teaching”, de los autores Fatemeh Bambaeeroo y Nasrin Shokrpour, de la Universidad de Shiraz (Irán), que evalúan la influencia positiva del lenguaje no verbal de los profesores en la enseñanza.

La comunicación es un pilar esencial en el desarrollo social, pero es especialmente importante en los profesionales de la enseñanza. Un buen profesor ha de tener la capacidad de comunicarse de forma efectiva con sus estudiantes, de lo contrario, por muy competente que sea en su campo, no logrará enseñar de forma satisfactoria. La comunicación no verbal es a menudo más sutil y eficaz que la comunicación verbal, y puede llegar a transmitir el significado mejor que las propias palabras. Por ejemplo, una sonrisa genuina explicita los sentimientos mejor que cualquier explicación sobre la felicidad. Por tanto, esta conversación silenciosa es de gran importancia en las interacciones cotidianas e influye en nuestros encuentros sociales y profesionales.

De acuerdo con los estudios realizados, la mayor parte de la información se transfiere a través de la compleja combinación de la postura, la prosodia, la proxémica, los gestos y las expresiones faciales. Por otro lado, el efecto de la mayor parte del lenguaje corporal actúa a nivel inconsciente del destinatario, es decir, el destinatario recibe los profundos efectos de la emisión pero sin ser consciente de ello. Por lo tanto, las personas que tienen la capacidad de utilizar estas habilidades tienen el potencial para guiar a otros en una dirección particular para lograr sus objetivos, y precisamente por esta razón la mayoría de las interacciones humanas implican la comunicación no verbal. El lenguaje corporal tiene el poder de transferir las actitudes y sentimientos de las personas a los demás y en muchos casos puede ser incluso más eficaz que los mensajes verbales.

En el campo de la enseñanza, sin duda una de las principales características de los buenos maestros es buena habilidad de comunicación en el aula: La administración del aula y la resolución constructiva de conflictos en ella requieren buenas habilidades de comunicación, siendo fundamentales las habilidades no verbales. Mediante un buen uso del lenguaje no verbal, los profesores pueden desempeñar un papel importante en el éxito de sus estudiantes. A través del uso de un lenguaje no verbal, los maestros llaman la atención de los estudiantes a una mayor comprensión y motivan a los estudiantes e incluso logran conectar con los estudiantes aburridos.

El lenguaje no verbal de los profesores puede ser eficaz si los estudiantes pueden ver al maestro en lugar de que éste esté oculto tras una mesa o de cara a la pizarra dándoles la espalda. El mejor lugar para el profesor en clase está de pie cerca de su mesa y donde todos los estudiantes puedan verlo. No debe poner las manos en los bolsillos, ya que esto limita su movimiento y expresividad. Dejar las manos libres indica la disposición de los maestros para comunicarse con sus estudiantes. No hace falta que se quede estático en su sitio, pero si siempre cambia su lugar físicamente en la clase el foco atencional de los alumnos se reducirá y el proceso de aprendizaje no procederá. Otro punto importante es que el maestro debe mirar a los estudiantes individualmente. De lo contrario, los estudiantes tendrán la impresión de que el profesor les está haciendo caso omiso, por lo que el efecto de mirar al público individualmente es innegable.

La forma correcta de abordar al estudiante es que el maestro no debe apuntar al estudiante con el dedo cuando se le hace una pregunta porque el estudiante puede sentir ansiedad en este caso. No olvidemos que señalar, dentro del lenguaje no verbal, parece una acusación. El mejor método es que el profesor se acerque un poco al estudiante, le mire directamente y le señale con la mano abierta, como una invitación a contestar.

Tras una revisión sobre distintos artículos que evalúan el éxito académico y la motivación para aprender en relación al lenguaje no verbal de los profesores con sus alumnos se encontró una evidente relación positiva entre ambos factores. ¿Y acaso no es obvio? Ni el más motivado de los alumnos soportaría varias horas escuchando a alguien que no le mira a los ojos, que habla desganado y sin pasión, que no le hace partícipe o le haga sentir acusado o intimidado cada vez que participa en clase. Un apropiado lenguaje no verbal es esencial para cualquier comunicación y el aprendizaje es uno de los procesos comunicativos más importantes.

Emojis y emoticonos: Perspectivas y posibilidades en el estudio del lenguaje no verbal. Club del Lenguaje no Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Emojis: Insights, Affordances, and Possibilities for Psychological Science”, de los autores Linda K. Kaye, Stephanie A. Malone y Helen J. Wall, de la Universidad Edge Hill de Ormskirk (Reino Unido) y la Universidad Católica de Australia, que abordan el uso de los emoticonos y los emojis en la comunicación virtual.

Comunicarnos es esencial para las personas como seres sociales que somos y la interacción virtual se ha convertido en una importante forma de comunicación a día de hoy. Cuando hablamos cara a cara, disponemos de dos vías de comunicación: el comportamiento verbal, como es el habla, y el no verbal, como los gestos, el tono, las expresiones faciales, etc. Sin embargo, no disponemos de esa segunda parte en los entornos virtuales ya que se basan principalmente en interacciones mediante texto escrito como blogs, mensajes o correos electrónicos. Es por ello que han surgido, como mecanismo compensatorio, el uso de emojis y emoticonos que dotan de matices emocionales el mensaje.

El primer uso informado fue en los años 80. En distintos foros se empezaron a utilizar símbolos del teclado formando caras horizontales. La primera fue la cara sonriente  :- )  para indicar que algo era broma. Después surgió la vertiente japonesa de usar letras y símbolos para crear caras de forma vertical como ésta ^_^. Esta combinación de letras y símbolos son los emoticonos, cuyo nombre deriva de “emoción” e “icono”. Tiempo más tarde surgieron los emojis, que son las distintas imágenes con forma de cara que muestran una emoción de forma más clara y menos subjetiva 🙂 .

Ahora estos símbolos se han convertido en una expresión emocional frecuente con una clara intención comunicativa en nuestros mensajes y hasta un 92% de la población on-line los utiliza. Y no son sólo la forma de comunicación de los jóvenes del milenio: una encuesta de 2014 en Estados Unidos reveló que sólo el 54% de los usuarios de los emoticonos estaban en el rango de edad entre 18 y 34 años. Es decir, casi la mitad de la gente que los usa para expresarse no son precisamente “jóvenes”. Por ello, los investigadores creen que comunicarse a través de estos elementos estaría más relacionado con la personalidad que con la edad. De modo que ya podemos echar un vistazo a las recientes investigaciones que, aunque aún novedosas y casi en pañales, ya evalúan esta nueva forma de comunicación digital y lo que revela del comportamiento humano.

Los usuarios son muy conscientes de cómo los emojis y los emoticonos reducen la ambigüedad del discurso, pero también son más “controladas”. A diferencia de las expresiones faciales o el tono de voz, que son espontáneas, la matización que se hace en los medios online es voluntaria y puede ser fácilmente manipulada, perdiendo parte de su honestidad si así se desea. Independientemente de las ventajas y desventajas, somos contextualmente conscientes de con quién hablamos y en qué medio, lo que nos hace regular el uso de emoticonos y emojis según la situación. Por ejemplo, no es lo mismo un mensaje a un amigo que a un jefe, ni tampoco es igual el correo electrónico que las redes sociales.

Además de examinar el uso de los emoticonos y emojis en las emociones, también se ha investigado cómo se comunica la personalidad y cómo se es percibido por los demás gracias a ellos. Los hallazgos recientes indican que los observadores inexpertos son capaces de juzgar la extroversión y la apertura a la experiencia de sus interlocutores en la red con niveles razonables de precisión tan sólo viendo su perfil de Facebook. Esto sería una ventaja sobre la comunicación cara a cara, donde la apertura a la experiencia es en gran medida indetectable en las primeras impresiones.

Juntos, estos hallazgos ilustran que hay claramente algo único en los comportamientos virtuales que los distinguen de las acciones tradicionales del comportamiento humano. Y, dado que podemos prever que la comunicación cara a cara, pese a que nunca será sustituida por la virtual, va a compartir escenario cada vez con más fuerza con ésta, es interesante seguir abordando este nuevo campo de estudio en la comunicación y la conducta humana.

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