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Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Categoría: Comunicacion No Verbal Negocios (página 2 de 25)

Música y creatividad grupal. Club del Lenguaje No Verbal

Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Music Valence and genre influence group creativity” de Sarinasadat H., Hattori Y., Miyake Y. y Nozawa T. (2019), en el cual se analiza el impacto de la música en la creatividad grupal, en la sincronización de señales no verbales intra-grupo y en la cooperación.

La música siempre es algo en lo que las personas están dispuestas a invertir tiempo. Tiene múltiples beneficios y aunque no sepamos siempre cuáles son sus efectos exactos, sabemos que nos hace bien. Escuchar música no solo es una actividad placentera.  Facilita la liberación de tensión, la regulación emocional, el afrontamiento de situaciones estresantes y nos motiva.

En algunos estudios se ha observado que tocar música en grupo favorece la cooperación entre los miembros del grupo. También parece que el ritmo de la música compartido por varias personas favorece la sincronización entre ellas. La música hace que neuronas del tronco encefálico se disparen sincrónicamente con el tempo y actividades sincronizadas como la música fomentan la conexión social. Asimismo, una persona que escucha música agradable tiende a confiar más en sí mismo que alguien que ha escuchado música desagradable.

También sabemos que la música favorece la creatividad de un individuo, ¿pero qué efecto tendrá la música en la creatividad de un grupo? La creatividad grupal, definida en términos de técnica para mejorar la creatividad y sus resultados a través de la comunicación, ha sido un tema muy estudiado.

Sus beneficios han sido una cuestión controvertida. Por un lado, la actividad comunicativa del grupo quitaría tiempo al pensar y al crear nuevas ideas. Por otro lado, en un grupo con ideas similares la creatividad podría verse afectada. Es decir, la convergencia del grupo sería opuesta al pensamiento divergente que se necesita para la creatividad.

No obstante, los procesos convergentes son necesarios para poder distinguir nuevas ideas y unificarlas. El grupo debe ser diverso y cada uno de los miembros debe producir nuevas ideas. El pensamiento divergente puede darse mientras haya diversidad. También se necesita de cooperación, por un lado, para ofrecer nuevas ideas y, por otro lado, para unificarlas.

Por tanto, se puede decir que la creatividad grupal se basa en el nivel individual de creatividad y en la tendencia de cooperación de los individuos que componen el grupo. Además de eso, el pensamiento creativo necesita de: la combinación de tantas ideas como sean posibles (fluidez), en tantas categorías que se puedan alcanzar (flexibilidad), generando ideas únicas y novedosas (originalidad).

 Para probar los procesos subyacentes a los efectos de la música en la creatividad grupal, los autores del estudio analizan la sincronía inter-cerebral y la comunicación no verbal (CNV). En el primer caso, se trata del registro de la actividad cerebral de córtex prefrontal medial e izquierdo mediante una técnica llamada Espectroscopia funcional del Infrarrojo Cercano (fNIR). En el segundo caso, la CNV se limita a la coordinación física entre los miembros del equipo y, más específicamente, a la sincronía de movimientos de la cabeza.

Los estudios previos mostraron que la música tiene efectos diferenciales en función de especialmente dos características: valencia (agradable vs desagradable) y género. En este estudio, el género se diferencia en dos categorías. Una con música más reflexiva, eligiéndose para ello música clásica. Otra con música de  ritmo animado, tipo country o pop.

La valencia se obtiene a través de la evaluación de los participantes de 100 canciones en versión instrumental. De esas evaluaciones se consiguen seleccionar y agrupar canciones agradables y desagradables. Otras características que se han tenido en cuenta para la elección de las canciones son la no familiaridad y un tempo moderado, ambos debido a posibles influencias en los resultados.

Los grupos del estudio son en realidad pares de sujetos. Estos observan en una pantalla el nombre de objetos comunes como un huevo o un par de calcetines. Después de la visualización de cada objeto, los participantes dicen en voz alta las ideas que se les ocurren como uso creativo de cada objeto. Las respuestas de cada uno son escuchadas por el compañero que le corresponde.

Mientras, suenan de fondo diversas canciones que en cada sesión experimental y aleatoriamente cumplen con una de 4 combinaciones: agradables/desagradables-reflexivas/animadas. También se da la condición control, en la cual no suena ninguna canción.

Para entender los resultados, destacar que las medidas de creatividad se basan en las tres características antes mencionadas: fluidez, flexibilidad y originalidad. También se tiene en cuenta un índice de convergencia como medida de la cooperación. Para calcular este índice se registran las veces que el grupo coincide en la categoría de ideas creativas y las veces que no coinciden.

Independientemente de las combinaciones de valencia y género de las canciones, parece que la música de fondo facilita la creatividad grupal a diferencia de la ausencia de música. No obstante, lo que facilita específicamente es la fluencia, es decir, mayor cantidad de ideas creativas generadas durante el experimento.

Como la música incide en el estado de ánimo, puede que su presencia haya disminuido el estrés de los participantes y la posibilidad de caer en actitudes negativas o pensamientos evaluativos. Aunque solo se consiguiera un estado de ánimo positivo, con eso basta para explicar una mayor cantidad de ideas creativas que el grupo sin música.

La música, en general, también genera mayor sincronía en la comunicación no verbal. Específicamente, la mayoría de los grupos mostraron mayor sincronía en los movimientos de la cabeza (a nivel intra-grupo) cuando había música de fondo y bastante menos en las sesiones sin música. También se observa una tendencia de mayor impacto de la música con valencia positiva en la comunicación no verbal.

Por otro lado, la sincronía a nivel cerebral no se ha registrado en ninguna de las condiciones. Por tanto, este estudio lo que muestra es que la música no tiene efecto en la sincronía inter-cerebros o bien hay factores que no se han tenido en cuenta y que influyen en los resultados.

Ni la flexibilidad ni el índice de convergencia se han visto afectados por la valencia de las canciones. En cambio, el género mostró un efecto en el índice de convergencia, por tanto, en la cooperación. Las canciones animadas facilitan la cooperación intra-grupal y no solo con respecto a las canciones más reflexivas, sino también en comparación a una tarea sin música de fondo.

La combinación de música evaluada como agradable (valencia positiva) con un ritmo animado mejoró la creatividad del grupo en todos los indicadores de medición, excepto en la flexibilidad. Es decir, escuchar canciones que nos gustan y con un ritmo alegre durante una sesión de creatividad grupal da lugar a mayor número de ideas creativas y más originalidad. También genera más cooperación, tal como hemos mencionado antes.

De hecho, los autores proponen que el impacto de la música agradable y alegre en la creatividad ocurre a través de su influencia en la cooperación, algo congruente con algunos estudios previos. En cualquier caso, se trata de suposiciones, teniendo en cuenta que hasta el momento no hay evidencias previas de la mejora de la creatividad grupal debida a este tipo de música, aunque sí las hay en cuanto a la creatividad individual.

Como conclusión, si nos toca un brainstorming o algo similar, no sería mala idea poner algo de música de fondo. No obstante, parece recomendable que la música sea consensuada, asegurando el agrado de todos y que el género implique ritmos alegres o no tan tranquilos como la música clásica.

Asimismo, el impacto de la música en la sincronía de comportamientos no verbales nos puede dar una idea de lo positivo que puede llegar a ser poner algo de música de fondo en contextos en los que se desea la cooperación. El ejemplo más fácil de una prueba de ello es estar en un grupo bailando. ¿Acaso hay alguien en un grupo así que se niega a cooperar incluso para las cosas más atrevidas?

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Las posturas corporales del poder y estereotipos de género. Club de Lenguaje No Verbal

Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Implicit reactions to women in high power body postures: less wonderful but still weaker” de Bailey A., Lambert R. y LaFrance M. (2020), en el cual se analiza el impacto de los estereotipos de género en la percepción de poder y de las posturas corporales asociadas al poder.

A pesar de que la participación femenina haya aumentado en muchas áreas laborales, sigue habiendo deficiencias en cuanto a la ocupación de puesto de poder. El techo de cristal existe y una razón de su existencia puede deberse a que las personas no perciben a las mujeres como poseedoras de atributos relativos al poder.

El poder se define como el tener control sobre resultados y sobre recursos de valor. Es un concepto cuyos componentes se solapan a lo largo de otros conceptos: liderazgo, alto estatus y dominancia. Y los tres reflejan verticalidad.

De todos los comportamientos que denotan poder, los comportamientos no verbales conforman una ruta plausible a través de la cual las personas pueden transmitir poder sin generar reacciones negativas en otros. Una de las señales no verbales de poder es la postura corporal.

¿Tiene la postura corporal efectos diferentes según el género? Vamos a averiguarlo. El género es un elemento importante que impacta en la formación de impresiones. Es decir, la percepción e impresión que uno se hace de otra persona en los primeros 100 ms de contacto.

Los estereotipos de género incluyen tanto evaluaciones como expectativas relativas al poder. Y si impactan en la formación de impresiones, por más poderosa que se muestre una persona, su género puede ser como una sombra que tapa cualquier otra señal que indica poder y otras características.

Teniendo siempre en la mente el impacto de los estereotipos de género y los roles asociados, se destacan algunas diferencias en cuanto al poder que provienen de investigaciones previas. Las mujeres suelen caer mejor a otras personas, pero los hombres suelen ser percibidos como más poderosos.

A la mujer se le asocia constantemente rasgos como calidez, bondad, cercanía y otras con una valencia afectiva similar. En cambio, a los hombres se les asocian rasgos como la agencialidad y otros de carácter más instrumental. Esto es importante porque los rasgos más instrumentales también están ligados al éxito y a roles de alto poder.

En términos generales, hay múltiples asociaciones similares entre conceptos, roles de género, atributos, etc., que generan dificultades para que las personas sean capaces de asociar rápidamente (como en las primeras impresiones) mujer y poder.

¿Y qué importancia tiene el comportamiento no verbal en todo esto? Investigaciones previas indican que los comportamientos no verbales tienen la capacidad de hacer que se superen los estereotipos de género. Las mujeres y hombres que muestran señales no verbales de poder consiguen reflejar rasgos de poder de manera similar.

Además, se ha visto que las mujeres que expresan alto poder a través de lo verbal suelen ser vistas como menos poderosas que los hombres que han dicho exactamente lo mismo. En cambio, cuando la expresión del poder se concentra en el lenguaje no verbal, se evitan esas reacciones negativas y discriminadas según el género.

El efecto de las posturas corporales en la percepción de poder según el género no queda claro en las investigaciones previas. Por eso, los autores analizan tales efectos a lo largo de tres estudios. Se analizan posturas corporales expansivas o abiertas versus cerradas o contraídas.

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En el estudio 1 se analizaron reacciones afectivas ante imágenes de mujeres y hombres con ambas posturas corporales antes mencionadas. En la imagen observamos las posturas expuestas a los participantes.

Las reacciones afectivas son automáticas. Por otro lado, los estereotipos aun de ser superados a nivel explicito, pueden permanecer a nivel implícito y seguirán impactando en la percepción, impresiones, emociones y expectativas, así como en las conductas posteriores. Por ello, las medidas utilizadas en los tres estudios son implícitas/indirectas.

Dadas estas condiciones, en el primer estudio se utiliza una tarea de priming. Los participantes ven durante corto tiempo una imagen de las anteriores, seguida de 150 ms de pantalla en blanco, 125 ms de un carácter chino y pantalla en gris hasta pulsar una tecla de respuesta.

Ante esta situación, los participantes debían pulsar i si evaluaban el carácter chino como agradable o e si lo evaluaban como desagradable.  Las respuestas, aunque se evalúen los caracteres chinos, reflejan actitudes afectivas ante las imágenes primadas (posturas y género).

En los estudios 2 y 3, se utiliza una tarea de interferencia cognitiva tipo Stroop. Aparecen imágenes como las anteriores una tras otra. Los participantes deben clasificarlas rápidamente como alto versus bajo poder o como sumisión versus dominancia. El tiempo de respuesta mostrará si hay diferencias en función del género en la percepción del poder.

Las posturas corporales abiertas y expansivas suelen expresar poder. No obstante, los resultados de esta investigación indican que expresan poder en mayor o menor medida según el género y ello impacta en las medidas implícitas. Es decir, los participantes no son conscientes de ello y podría haber resultados distintos si se utilizaran medidas directas.

Para entenderlo más fácilmente, supongamos que tenemos que elegir una persona para un puesto directivo. Si nos preguntan si queremos excluir del cribado a las mujeres, muchos de nosotros tendríamos muy claro la discriminación que eso supone.

En cambio, ser conscientes de ello no asegura que en el cribado no estemos descartando a las mujeres. Los estereotipos de género y, en este caso, asociar al hombre con el poder, puede hacer, por ejemplo, que dediquemos menos tiempo a la lectura de CVs de las mujeres y que, en consecuencias, consideremos que no hay una mujer apta para ese puesto en la muestra que analizamos.

De hecho, cuando en este estudio se piden razonamientos explícitos y controlados sobre el poder, el género no muestra ningún efecto. Es decir, no se encontraron diferencias en la percepción de poder según género y posturas corporales.

Los autores han observado que las mujeres con posturas corporales cerradas fueron evaluadas como más agradables que los hombres en la misma postura. En cambio, entre mujeres y hombres con posturas abiertas no se observaron diferencias en dicha evaluación afectiva.

Por lo tanto, las mujeres con posturas abiertas no son percibidas como tan agradables que las mujeres con posturas cerradas. Por lo menos no aparecen diferencias inter-género cuando se trata de posturas abiertas, pero sí las hay con posturas cerradas.

El género parece provocar interferencias en las percepciones implícitas del poder. Por un lado, los participantes tardaron más tiempo en clasificar a las mujeres con posturas abiertas como poderosas. Por otro lado, también tardaron más en clasificar a los hombres con posturas cerradas como poco poderosos. No obstante, cabe destacar que no hay diferencias en las respuestas de los participantes según su género.

Por tanto, parece que a las mujeres con posturas relacionadas con el poder, aunque en última instancia sean percibidas como poderosas, cuesta más situarlas en esa categoría, lo que se puede entender como una percepción de poderosas, pero menos que los hombres. Del mismo modo, cuesta considerar que un hombre con una postura cerrada es igual de poco poderoso que una mujer con la misma postura. Es decir, sumiso, pero no tanto como una mujer.

Lo más importante es, no solo el impacto de los estereotipos en nuestras percepciones, sino también esa permanencia de su influencia a nivel implícito, a pesar de superar un pensamiento consciente basado en estereotipos de género. Sí, nos queda mucho trabajo por hacer.

Por último, el comportamiento no verbal, y en este caso las posturas corporales, no solo nos informan de conceptos tan complejos como el poder, sino que nos puede ayudar a ser conscientes de las limitaciones que tenemos en la formación de impresiones.

Curiosamente, solemos considerar el lenguaje no verbal en términos de información que otros nos trasmiten y especialmente sobre ellos mismos. En cambio, este estudio es un perfecto ejemplo de cómo el lenguaje no verbal de otros y la interpretación que hacemos de él habla también de nosotros mismos.

 

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El efecto de la duración de un apretón de manos. Club del Lenguaje No Verbal

Amigo del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Effects of handshake duration on other nonverbal behavior” de Nagy E., Farkas T., Guy F. y Stafylarakis A. (2019), en el cual se analiza el efecto de la duración de un apretón de manos en las interacciones sociales.

En los libros de etiqueta, el adecuado acto de darse la mano suele ser descrito detalladamente. En cambio, experimentos sobre este comportamiento no verbal (CNV) siguen siendo escasos en número. La mayoría de los CNV encierran un significado compartido y aceptado socialmente. Particularmente, darse la mano refleja confianza interpersonal.

Existen diferentes descripciones sobre las características que debería tener este CNV en pos de transmitir y provocar sensaciones positivas en los interlocutores, así como evitar las negativas. Se ha dicho, por ejemplo, que dar la mano fuertemente transmite una mezcla de dominancia y agresividad. No obstante, incluso si el comportamiento de alguien se percibe globalmente como negativo o poco amistoso, cuando ese alguien da la mano con su interlocutor es percibido más positivamente que en ausencia de este gesto.

Darse la mano tiene consecuencias duraderas. La calidad de esta acción se ha visto asociada a contrataciones después de una entrevista de trabajo. Pequeños toques al interlocutor y, hasta cierto punto, darse la mano, aumentan la disposición de tomar riesgos financieros. Un paciente que cierra la consulta con un apretón de manos refleja su satisfacción con la atención médica.

Algunas características del apretón de manos, como cuánto tiempo debería durar y las consecuencias de violar los patrones esperados, rara vez se han estudiado. En cualquier caso, el análisis de muchos CNV (y otros tipos de comportamientos) muestran una duración adecuada compartida: 2-3 segundos.

Vamos a describir algunos ejemplos. El análisis de 1542 movimientos corporales en 3 culturas distintas mostró que el 93% de estos duran 2-3 segundos. Gestos como despedirse con la mano o el apretón también suelen mostrar patrones rítmicos de 3 segundos de duración. El intervalo de 3 segundos se corresponde con lo que experimentamos como el ahora en la sucesión continua de momentos presentes de nuestra vida. Ya hace mucho, el padre de la psicología científica, Wilhelm Wundt, determinó que si el intervalo temporal entre dos grupos de estímulos es mayor de 5-6 segundos, las personas perciben dichos estímulos como separados.

En la misma línea, el cambio atencional de un estímulo a otro lleva 2-3 segundos. En la percepción visual, se necesitan unos 3 segundos para cambiar la perspectiva cuando se observan estímulos ambiguos. Las unidades de entonación en el discurso suelen durar unos 2 segundos. Frases de 2-3 segundos se pueden identificar como protoconversación con niños/as muy pequeños/as. Y, por último, las frases musicales suelen llevar 2-3 segundos para cantarlas.

Dada la importancia que parece tener esa duración en algunos comportamientos, los autores de este estudio analizan si y cómo reaccionan las personas cuando no se respeta esa duración óptima en el apretón de manos. El experimento tiene lugar en condiciones de entrevista y participan 34 personas. Cada uno de los participantes entran en una sala y se sientan delante de una entrevistadora (E1). La distancia entre sus caras es de aproximadamente 115 centímetros.

 Ocurre una conversación simple y, luego, cada participante completa cuestionarios relativos a ansiedad y empatía. Al finalizar, la E1 da paso una segunda experimentadora (E2), que es la que llevará a cabo la entrevista. La E2 lleva a cabo una entrevista semiestructurada y pregunta sobre aspectos relativos al empleo. Por ejemplo, elecciones sobre la carrera, experiencia laboral, planes de tiempo libre y objetivos a corto y largo plazo.

Existen 3 condiciones en cuanto a la interacción inicial con la E2. Cuando entra en la sala, antes de que empiece la entrevista, la E2 saluda sin dar la mano (grupo control, GC), da la mano con el participante durante 2-3 segundos (grupo del apretón normal, GAN) o da la mano con el participante durante 5-6 segundos (grupo del apretón prolongado, GAP).

A lo largo del experimento también se registran otros comportamientos no verbales de los participantes. Por ejemplo, mirar a los ojos del interlocutor o duración del discurso. Otros son presencia y duración de risa y sonrisas, gestos con las manos y pies y tocarse cara/cuerpo/pelo.

Se obtienen diferentes resultados destacables. Primero, violar la expectativa natural de un apretón de manos de aproximadamente 2 segundos impacta en el CNV de los participantes y provoca diferentes manifestaciones en sus estados de ánimo. Por ejemplo, los participantes del GAP se rieron menos en la entrevista que los del GC y GAN.

Una posible explicación es que se experimenta menos disfrute, cercanía y/o amabilidad cuando el apretón de menos tiene una duración antinaturalmente prolongada. La risa espontánea en situaciones sociales muestra una actitud de relajación. Y es probable que ese apretón de manos prolongado genere tensión.

Por otro lado, e inesperadamente, se registraron menos sonrisas en los participantes del GAN. Una explicación podría ser que la sonrisa es parte del saludo y contacto inicial. Una vez pasado ese momento, el enfoque cambia: más seriedad, escucha, atención al interlocutor, etc. Es decir, tiene mucha relevancia en la fase inicial de socialización, pero cuando esta finaliza, el contexto formal de entrevista da lugar a otros CNVs. En cualquier caso, es importante saber que las sonrisas en entrevistas de trabajo pueden marcar diferencias en la decisión de ser aceptado o rechazado para un puesto.

Segundo, el apretón de manos prolongado fue el único asociado a un aumento de movimientos de las manos. Más específicamente, lo que aumentó fue el tiempo que cada participante dedicó a tocarse una mano con la otra, como agarrándose su propia mano. La condición del GAP también fue en la que se observaron menores duraciones en gestos que implican tocarse el propio cuerpo.

Los gestos de frotarse las manos o agarrarlas entre ellas, así como tocarse el cuerpo son conductas que, en su conjunto, reflejan ansiedad y/o nervosismo (aun así, no olvidarse de interpretar teniendo en cuenta el contexto). Los gestos con las manos también son bastante difíciles de controlar y suelen revelar estados de ánimo. Cuando no se dan, suele interpretarse como muestra de auto-control o inhibición deliberada. Y en condiciones de detección de mentira, su análisis tiene bastante importancia.

Tercero, la duración del CNV relativo a tocarse la cara disminuyó a continuación del apretón de manos de duración normal. En situaciones formales, como las entrevistas de trabajo, se ha visto que nos tocamos menos la cara que en situaciones informales. Por eso, el hecho de que los participantes del GAN se tocaran menos la cara puede indicar que se sintieran como en una situación formal normal, sin tensión destacable.

En cuanto a características de personalidad relativas a ansiedad y empatía, no se encontraron relaciones significativas. Es decir, no se registran relaciones entre ser una persona más o menos ansiosas/empática y el CNV posterior al apretón de manos.

Como conclusión, se plantea que un apretón de manos prolongado (>3’’) impacta negativamente en el CNV posterior de los participantes. Ese impacto negativo se traduce en su conjunto en una mayor incomodidad o malestar emocional. No obstante, los autores son cautos y destacan que, con tan pocos datos, solo pueden especular. A primera vista, parece que la longitud del apretón de manos se traduce en más o menos señales de ansiedad del receptor de dicho apretón.

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Tiempo de respuesta a los mensajes y confirmaciones de lectura como señales no verbales. Club del Lenguaje No Verbal

Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Reply speed as nonverbal cue in text messaging with a read receipt display function: effect of meesaging dependancy on times until negative emotions occur whil wainting for a reply” de Kato S., Kato Y. y Ozawa Y. (2020), en el cual se analizan relaciones entre tiempo de respuesta a los mensajes, tipos de receptores, estado del mensaje (leído vs no leído) y activación de emociones negativas, así como el papel de estos factores en términos de lenguaje no verbal.

En la situación actual, utilizamos las herramientas digitales más que nunca, especialmente para hablar con las personas que nos importan. En cualquier caso, utilizamos estas como parte de nuestra rutina diaria. La eliminación de restricciones temporales y espaciales que ofrecen las herramientas digitales suponen ventajas revolucionarias. Podemos comunicarnos cuándo y dónde queramos.

En general, observamos constantemente personas que, incluso si están caminando o conduciendo, responden a los mensajes que reciben con la mayor rapidez posible. ¿Se trata de una presión ligada a la mensajería instantánea (MI) o proviene de nosotros y/o nuestros interlocutores?

Asimismo, cuando enviamos un mensaje, verificamos si hay respuesta, si lo que enviamos se ha leído, si el receptor está activo, etc. Los autores del estudio plantean que, desde enviar un mensaje hasta recibir una respuesta, hay un lapso de tiempo cuya duración modula la aparición de emociones negativas. Estas desaparecen cuando recibimos respuestas.

Una de las aplicaciones que más utilizamos es Whatsapp. Tanto esta como Facebook Messenger o LINE tienen una función de confirmación de lectura. Si esa función no está presente, entre el envío de un mensaje y su respuesta no hay interacción alguna entre los que interactúan. En cambio, si está presente, esa función se podría entender como una señal no verbal. Y la presencia/ausencia de comportamiento no verbal (CNV) en las interacciones digitales es una cuestión importante, dado el gran impacto del CNV en la comunicación.  

Otras señales no verbales de la MI podrían ser los emoticonos e incluso el tiempo de respuesta a los mensajes. Este último elemento transmite información no verbal importante. Podría ser que una respuesta tardía transmita una emoción negativa del emisor. Por ejemplo, si alguien tarda mucho en contestar, podríamos interpretar que está enfadado o que no tiene interés suficiente en nosotros.

Las emociones ligadas a la comunicación a través de MI tienen un papel clave en la dependencia de este tipo de mensajería. Las personas con una dependencia más alta tienden a utilizar MI más compulsivamente y a sentir miedo de que una relación se interrumpa por la ausencia de mensajes de texto. Otros incluso pueden tener miedo a su propio aislamiento de la red social.

Se ha sugerido en diversas investigaciones que hay personas con una sobredependencia a la MI. En este contexto es relevante el grado de sincronicidad, siendo la rapidez con la que las personas responden a los mensajes. En general, los resultados de las interacciones humanas dependen de la sincronicidad, entre otros factores. Y este aspecto se ha visto relacionado con la frecuencia de uso de MI en pos de un mantenimiento de las relaciones.

Para entender las relaciones entre rapidez de respuesta, emociones negativas y la función de confirmación de lectura, los autores aplican un cuestionario en papel a 213 sujetos. Todos utilizaban LINE y todos conocían la función de confirmación de lectura.

Se les plantea que envían un mensaje a las 12 pm a 4 tipos de receptores: familiares, parejas, amigos y conocidos/familiares de la tercera edad. Una vez que envían el mensaje, ¿cuándo aparecerán emociones como: tristeza, ansiedad, ira o culpa? ¿Cuánto tardan estas emociones en aparecer si los mensajes permanecen no leídos?

Hay diferentes opciones de respuesta en términos temporales: hasta las 13 pm, 15 pm, 17 pm, 19 pm, 21 pm, 23 pm, 1 am, mañana siguiente, mediodía siguiente, tarde siguiente. También se mide la dependencia a la MI con el uso de una escala pertinente. Se generan dos grupos en función del nivel de dependencia a MI: dependencia baja vs alta.

Las 4 emociones estudiadas aparecen significativamente más rápido con estado leído, cuando se esperan mensajes de cualquiera de los 4 tipos de receptores. Es decir, los emisores de mensajes leídos experimentan emociones negativas más rápido cuando no reciben respuestas.

La ansiedad y la tristeza son las emociones que más rápido aparecen. Es decir, si no se recibe una respuesta a los mensajes en próximas horas del envío o, por lo menos, en el mismo día, aparecen más y más rápido que la ira o la culpa.

Se registran diferencias en función del tipo de receptores. Y las más destacable se dan cuando se trata de pareja y familiares. Cuando se esperan mensajes de estos receptores, la ansiedad aparece en poco tiempo, tanto si el estado del mensaje enviado es leído como no leído. Las relaciones con estos dos tipos de receptores suelen tener más importancia personal, por lo que es fácil preocuparse por accidentes o enfermedad cuando los mensajes permanecen no leídos durante un largo periodo de tiempo.

También se ha observado que la tristeza aparece con mayor rapidez cuando el receptor es pareja y el estado del mensaje es leído. ¿Por qué no se da lo mismo con la familia? Los autores plantean que ambos tipos de relaciones son cercanas e importantes. No obstante, la relación con la familia suele ser fuerte y duradera, a diferencia de las relaciones de pareja, que son bastante frágiles.

Además, cuando una pareja no contesta rápidamente, aunque haya leído el mensaje, es probable que se interprete como una falta de interés o similar. Probablemente es por eso por lo que la tristeza aparece con bastante rapidez.

Si nos enfocamos en los receptores, independientemente del estado de mensaje enviado, la emoción más rápida en aparecer es la ansiedad, seguida de ira cuando se trata de familia. En cambio, como decíamos, si el receptor es pareja, son la ansiedad y la tristeza las que más rápido aparecen.

Cuando se trata de amigos, somos mucho más comprensibles. La ansiedad puede darse si el estado del mensaje es leído, pero tarda bastante en aparecer. Es decir, uno espera mucho más tiempo por la respuesta que en los otros casos sin sentir ningún afecto negativo. Lo mismo ocurre con la tristeza.

En el caso de conocidos o familiares de la tercera edad, la ansiedad es la emoción más rápida, independientemente del estado del mensaje. Si solo nos enfocamos en el estado leído, la culpa aparece más rápido. Esta puede estar relacionada con una preocupación sobre generar molestias al receptor. Además, si no hay interacción frecuente con estos receptores, la culpa también puede darse por no haber interaccionado más.

En términos generales, las personas con mayor dependencia a la MI suelen sentir emociones negativas con mayor rapidez cuando esperan que se les responda a los mensajes. Da igual si hay confirmación de lectura o no. No obstante, análisis específicos muestran ausencia de diferencias según el nivel de dependencia a MI y el tipo de receptores.

Se podría destacar que, en el caso de la pareja, las diferencias probablemente sean en términos de interpretación de la tardanza en responder a los mensajes con estado no leído. El grupo con baja dependencia a MI pueden sentir ansiedad y tristeza, pero por cuestiones de preocupación en términos de emergencias. En cambio, el grupo con alta dependencia a MI pueden sentir las mismas emociones, con la misma rapidez, pero con preocupaciones en cuanto al estado de la pareja.

Como conclusión, parece que las confirmaciones de lectura tienen un papel importante en generar emociones negativas. Aparecen más rápido cuando el receptor ha leído el mensaje y tarda en responder. Por algo se permite desactivar la función de confirmación de lectura, ¿verdad?

En términos de lenguaje no verbal, parece que tanto el tiempo de respuesta como el estado del mensaje transmiten información. No obstante, es probable que dicha información esté mucho más sesgada que la extraída del CNV real. Aun así, dada nuestra capacidad de extraer información de cualquier aspecto implicado en las interacciones y la permanente presencia del contexto virtual, no cabe duda de que investigaciones como esta nos ayudan a comprender un poco más el fascinante mundo no verbal.

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Alexitimia e interpretación del lenguaje no verbal. Club del Lenguaje No Verbal

Amigos el Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Alexithymic traits predict the speed of classifying non-literal statements using nonverbal cues” de Jakobson L. S. y Pearson P. M. (2020), en el cual se explora la habilidad de las personas con alexitimia en interpretar adecuadamente mensajes verbales y no verbales no literales, tales como sarcásticos, bromas o mentiras piadosas.

La alexitimia es un rasgo de personalidad que implica un estilo de pensamiento lógico y enfocado al exterior, limitaciones en la habilidad de fantasear, así como dificultades para interpretar, describir y regular emociones.

En cuanto a otros aspectos que la describen, hay opiniones mixtas. Algunos investigadores defienden que los individuos con alexitimia también presentan un deterioro (o un desarrollo inadecuado) de la Teoría de la Mente. La Teoría de la Mente (TM) se refiere a la habilidad de hacer inferencias sobre el estado mental y afectivo de otras personas.

Si en la alexitimia habría ese deterioro, por ello habría un impacto en los procesos socio-perceptivos y/o cognitivos. En el primero caso, el deterior se traduciría en, por ejemplo, dificultades para decodificar señales no verbales de otros. En el segundo caso, se trataría de un deterior a nivel lingüístico y de razonamiento.

Algunos estudios mostraron que las personas con alexitimia muestran una respuesta psicológica atípica ante posturas corporales emocionales.  En otros se ha observado un deterioro en la habilidad de detectar, reconocer y etiquetar expresiones faciales rápidas. También se ha visto deterioro en el procesamiento de señales prosódicas y vocalizaciones no verbales como risa o llanto.

A nivel fisiológico, los deterioros que se dan en alexitimia se han asociado a una activación atípica de las vías sensorio-motoras y de los aspectos fisiológicos ligados a la emoción.  Si es así, todo ello puede interferir en la habilidad de simular el estado mental de otra persona.

Para entender fácilmente lo que implica esa simulación, un ejemplo. Cuando un amigo es sarcástico, hay un montón de señales que somos capaces de procesar y entender que lo dicho, verbal y no verbalmente, es sarcasmo o broma.  De no ser así, todo lo que dicen los demás, con palabras y cuerpo, se interpretaría de manera literal. Por otro lado, la TM abarca mucho más, como decíamos, lo afectivo y lo cognitivo. Gracias a ello, podemos captar las emociones ajenas y cambiar nuestra perspectiva por la de otro.

Varios grupos científicos defienden que la alexitimia no implica deterioro en detectar si algo debe ser interpretado de manera literal o no, excepto cuando la detección precisa depende de una inferencia sobre el estado afectivo del otro. Otros grupos científicos han mostrado que las personas con niveles altos de alexitimia no son menos precisos en esa detección, sino más lentas. En este último caso, los hallazgos provienen de estudios sobre la detección del sarcasmo en mensajes escritos.

Por eso, los autores de este estudio plantean algo similar, pero en el lenguaje oral. Consideran que es posible que las personas con alexitimia tarden más en detectar adecuadamente sarcasmo y similar. También plantean que las dificultades se darán especialmente cuando la interpretación del mensaje solo se basa en señales no verbales.

En el estudio participan 70 estudiantes. Todos miran varios videos en las que hay dos personas interactuando. Una pregunta y la otra responde. En algunos videos la respuesta es sincera y en otros no. Las respuestas son: literales positivas (p. ej. un cumplido), literales negativas (p. ej. crítica), mentira piadosa negativa (con sarcasmo, con connotación negativa), mentira piadosa positiva (broma, con connotación positiva).

La mitad de los videos se muestran sin audio, por lo que los participantes pueden interpretar solo el lenguaje no verbal. La otra mitad se muestra con audio, por lo que el lenguaje no verbal se puede poner en contexto.

Los participantes también cubren varios cuestionarios. Uno de ellos evalúa la alexitimia: Escala de Alexitimia de Toronto (TAS-20). Esta escala se compone de tres subescalas que miden: dificultad para identificar emociones (DIE), dificultad para describir emociones (DDE) y estilo de pensamiento orientado hacia lo exterior (EPOE). Se espera que la DIE y la DDE predigan mejor que la EPOE el rendimiento en la tarea experimental, con diferencias según sexo y nivel de IQ verbal.

Acorde a hallazgos previos, se observa que la alexitimia no está asociada a una precisión deteriorada para discernir las intenciones de un hablante. De hecho, al controlar la varianza debida al IQ verbal y al sexo, los autores encontraron que las puntuaciones más altas de DDE predicen una mayor precisión en la condición no verbal.

Una posible explicación para este resultado es el siguiente. En muestras no clínicas (estudiantes), las puntuaciones de DDE y DIE están positivamente relacionadas con dos aspectos de la sensibilidad del procesamiento sensorial: facilidad de activación y tener menores umbrales de sensibilidad sensorial.

Aquellos que obtuvieron puntuaciones altas en DDE pueden haber encontrado atractiva la complejidad de la tarea. Si es así, ya conseguirían cierta activación y se volverían más sensibles en el análisis perceptivo de las señales no verbales. Por lo que cualquier esfuerzo adicional que hayan realizado para procesar la información de los videos puede haber mejorado su rendimiento.

Por supuesto, si en los videos se hubiesen mostrado interacciones mucho más cargadas emocionalmente, estos individuos podrían haber sido más fácilmente abrumados por ello, lo que daría lugar a un desempeño poco preciso.

Más importante aún, se observó que los sujetos con puntuaciones altas en la escala DIE necesitaron más tiempo para determinar el tipo de respuesta que se mostraba en videos de la condición no verbal. Es decir, cuando las personas con dificultad para identificar emociones deben interpretar si un mensaje no verbal es literal o no literal, interpretan correctamente, pero necesitan más tiempo que una persona que no tiene esas dificultades.

Por ejemplo, imaginemos que una persona con alexitimia nos cuenta una experiencia triste para ella. Nosotros, los que escuchamos, respondemos con una sonrisa ligera, no muy marcada, cálida, típicamente mostrada en situaciones de apoyo. Ante esa respuesta no verbal, si la persona con alexitimia la interpreta de manera literal, ¿qué captará?

Según este estudio, podrá entender de que no se trata de una sonrisa como tal, captar la no literalidad, solo que tardará más tiempo. No obstante, si hay mucha carga emocional, puede que no sea capaz de interpretarla adecuadamente.

Aunque se necesitan más estudios, estos resultados tiene utilidad para comprender las dificultades a los que se enfrentan las personas con alexitimia. Dificultades en interacciones sociales, que fácilmente puede quitar calidad de vida.

 

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