, Avances en la teoría básica de la emoción. Club de Lenguaje No Verbal., Club del Lenguaje no Verbal

Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana presentamos el artículo “Emotional expression: Advances in basic emotion theory” de Keltner, Sauter, Tracy y Cowen. En este artículo se revisan los estudios recientes sobre la expresión emocional, analizan los procesos de reconocimiento de emociones y como se percibe la expresión emocional.

La Teoría Básica de las Emociones (BET) postula que las emociones son estados breves y distintos que involucran componentes fisiológicos, subjetivos y expresivos que permiten a los humanos responder de maneras que son típicamente adaptativas en relación con problemas evolutivamente significativos. También nos dice que la expresión de las emociones tiene cinco propiedades: son patrones de comportamiento breve y coherente con experiencias subjetivas distintas, señalan el estado emocional actual, tienen similitud intercultural, tiene precursores evolutivos también presenten en otros mamíferos y coinciden con la respuesta fisiológica relacionada con la emoción.

Los primeros estudios fueron los de Ekman y Friesen en Nueva Guinea donde identificaron la forma de expresión facial de las seis emociones básicas: ira, miedo, felicidad, tristeza, asco y sorpresa. Surgieron varias críticas a esta teoría, por ejemplo, que las emociones no solo se expresan a través de la expresión facial. La más importante es la que se llamó Teoría del comportamiento ecológico en la cual se postula que las expresiones faciales lo que realmente señalan son intenciones sociales o motivos. Estos estudios favorecieron el desarrollo de tres grandes áreas: la naturaleza de la expresión emocional, la percepción emocional y la coordinación de las interacciones entre individuos en base a las expresiones.

En la primera de ellas, la expresión emocional, asumimos que las emociones permiten que las personas respondan de manera adaptativa a las amenazas y a las oportunidades que se presentan en el entorno. Esto es así debido a cambios en la fisiología periférica, patrones de cognición, movimientos del cuerpo y comportamientos expresivos.

Los primeros estudios de esta rama se centraron en descubrir si las personas eran capaces de detectar las emociones básicas en una imagen estática de la cara. Durante 20 años de estudios en el área se ha descubierto que las expresiones emocionales son multimodales, con patrones dinámicos de comportamiento que incluyen no solo la expresión facial sino también vocalizaciones, movimientos corporales, miradas, gestos, tacto e incluso el olor. Por ejemplo, se ha comprobado que las personas son capaces de juzgar la ira, el miedo, la felicidad, la tristeza y la ternura con una precisión del 70% sólo a través de la prosodia siendo más efectivos cuando son miembros de su propia cultura. También se ha comprobado la efectividad de los estallidos vocales para transmitir hasta doce emociones. Además, en lo relativo al tacto se comprobó que se es capaz de transmitir de manera confiable la ira, el disgusto, el miedo, el amor, la gratitud y la simpatía con toques en el brazo.

Hay tres líneas de estudios dentro de este campo que son los que codifican emociones, los que producen emociones y los que reconocen emociones; gracias a ellos se han descubierto hasta 24 emociones diferentes. También hay que añadir que las emociones no solo se expresan de una manera prototípica, sino que cuentan con diferentes variaciones.

La segunda gran área de estudio ha sido la percepción emocional. Primero se empezó por el reconocimiento de la emoción en la expresión facial, donde se han conseguido resultados de un 58% de precisión en la percepción de la emoción. Después se estudió el reconocimiento de la emoción en la voz, diciendo una sola palabra se han conseguido juzgar la emoción de la ira, el miedo, la felicidad, la tristeza y la sensibilidad con una precisión de entorno al 70%. Estos estudios han llevado a preguntarse qué es lo que realmente se transmite por la voz, si son sentimientos, intenciones, acciones probables o propiedades.

Se plantea que lo primero que se hace al ver expresar una emoción a alguien a través de un movimiento postural o táctil, es inferir el patrón de evaluaciones que llevaría a la otra persona a expresar esa emoción, y de ahí ya se sacaría como conclusión la emoción que está sintiendo. Por ejemplo, vemos que alguien pone una expresión facial de sorpresa y lo primero que inferimos es que ha recibido una información novedosa e inesperada y concluimos que lo que siente es sorpresa.

En esta línea, la teoría de la pragmática afectiva dice que las expresiones faciales o posturales expresan cuatro tipos de información: el sentimiento del individuo, lo que sucede en el contexto actual, el curso de acción deseado y la intención y planes acerca de lo que la persona puede hacer.

La percepción de las emociones va más allá de etiquetarlas, es también la forma en que las distintas expresiones emocionales se relacionan entre sí. También hay que atender a cómo afecta el contexto social a la percepción de las emociones, ya que las personas no perciben la cara de manera aislada, sino dentro de un contexto que condiciona sus inferencias.

Por último, la tercera área es la coordinación de las interacciones entre individuos en base a las expresiones. Aquí nos dicen que las expresiones emocionales desencadenan inferencias sistemáticas y respuestas de comportamiento en otros para ello hay que observar no desde la visión individual sino desde la diádica o grupal.

¿Cómo se produce esta coordinación? Hay tres líneas de pensamiento: la primera de ellas es que las expresiones emocionales proporcionan rápidamente información importante y relevante para los preceptores y es una guía útil para su comportamiento posterior, al igual que también señalan la confiabilidad de remitente.  La segunda es que evocan respuestas específicas en los preceptores sociales, ya que hay algunas expresiones emocionales que desencadenan emociones complementarias en los otros. Por último, las expresiones emocionales sirven como incentivos para las acciones de los demás, al recompensar determinadas medidas, por ejemplo, cuando los padres sonríen frente a un comportamiento que consideran como adecuado en sus hijos.

Por tanto, se presupone que en una primera etapa la función adaptativa de la expresión de emociones fue la regulación fisiológica pero que más tarde evolucionó para cumplir con las funciones comunicativas.