Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

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Las expresiones faciales de seducción. Club del Lenguaje No Verbal

Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Identifying a Facial Expression of Flirtation and Its Effect on Men” de Haj-Mohamadi, P.; Gillath, O. y Rosenberg, E. L. (2020), en el que se estudia la habilidad de las mujeres para transmitir efectivamente señales faciales indicativas de coqueteo y entre los hombres para reconocer esta señal.

Como criaturas sexuales, la mayoría de la gente quiere tener una pareja para reproducirse.

Asegurar una pareja sexual a menudo requiere la identificación de una persona adecuada, disponible y dispuesta, y la comunicación del interés en ella. La comunicación efectiva debería facilitar este proceso, mientras que la comunicación ineficaz podría resultar en consecuencias negativas para ambos. Un medio a través del cual las personas pueden transmitir interés en una pareja es la comunicación no verbal.

En particular, se sabe que las expresiones faciales son un indicador de estados internos y desempeñan un papel importante en la comunicación no verbal. Asimismo, se ha sugerido que son una forma eficaz de facilitar los procesos de inicio de relaciones y selección de pareja.

Las conductas de seducción no verbal, como el contacto visual sostenido, las sonrisas, una mirada tímida o tocarse, ya desempeñaban un papel importante en la seducción. No obstante, hasta la fecha pocas investigaciones sistemáticas han examinado las señales faciales no verbales específicas involucradas en la seducción.

Los comportamientos de seducción tienden a ser mostrados por ambas personas involucradas, brindándoles una manera de comunicar su interés mientras. Así posiblemente se evoca a su vez el interés de la pareja potencial. Por lo tanto, una pareja puede comunicar interés coqueteando, lo que puede conducir a una respuesta recíproca. Esto a su vez facilita el inicio de una relación, tanto esporádica como, incluso, más completa.

La seducción es comunicativa pero sutil, dejando abiertas las opciones sobre cómo (o si) proceder. La ambigüedad en el mensaje transmitido es especialmente importante para las mujeres. Según las teorías evolutivas, un conjunto diferente de desafíos motiva a las mujeres a ser más selectivas que los hombres a la hora de elegir una pareja.

Con el fin de analizar cómo las mujeres muestran expresiones faciales de seducción, y cómo los hombres reconocen e interpretan estas, los autores realizaron su propia investigación al respecto, realizando un total de 6 estudios. Se tomaron un total de 482 fotografías de 9 mujeres posando, actrices profesionales o mujeres que, en entrevista preliminar, dijeron haber coqueteado en el pasado. Las imágenes consistían en expresiones faciales felices, neutrales (de control) y de seducción (experimentales), hechas espontáneamente o siguiendo instrucciones. Estas estaban basadas en la anatomía de la acción facial dirigida.

Si los hombres participantes percibían ciertas expresiones faciales como indicativas de coqueteo, se pretendió reducir el grupo de estímulos a menos imágenes calificadas como altamente representativas de una expresión facial seductora. Específicamente, se expuso a los hombres a cada imagen, registrando sus reacciones inmediatas.

En el segundo estudio el objetivo era analizar aún más el conjunto de fotografías para distinguir más las expresiones seductoras de las felices y neutrales, con la menor superposición posible. Para ello, participaron 26 hombres a los que se les presentaron 233 imágenes de expresiones faciales neutrales, felices y coquetas. Para cada imagen, se pidió que imaginaran a la mujer con la expresión mostrada en una fiesta o un bar y calificaran cuánto encaja con la definición de coqueteo proporcionada para el estudio.

El tercer estudio pretendía determinar si los hombres calificarían las expresiones en las imágenes seleccionadas en los estudios previos como seductoras sin que se les pidiera inicialmente. Un objetivo adicional fue verificar que los hombres no calificaran simplemente las imágenes más atractivas de las mujeres como indicativas de seducción. Se les presentaron 31 fotografías de seis mujeres, mostradas al azar.

En el cuarto estudio, se buscó utilizar una metodología diferente para verificar que las imágenes elegidas como representativas de seducción se perciben efectivamente como tal; y determinar la morfología específica de una expresión reconocida como seductora por los hombres. Para lograr estos objetivos, se usaron solo expresiones de seducción, examinando qué expresiones tenían más probabilidades de ser calificadas como tal.

Así, estos cuatro estudios demostraron que una expresión facial de seducción tiene características únicas que la hacen diferente de las de felicidad o neutrales. En el quinto estudio se expuso a los participantes a la expresión facial seductora, midiendo posteriormente la accesibilidad cognitiva para palabras relacionadas con el sexo. Participaron 55 hombres. En el sexto estudio, se esperaba que las expresiones de seducción, en comparación con las felices y neutrales, dieran como resultado una identificación más rápida de palabras relacionadas con el sexo, en comparación con las neutrales o la ausencia de palabras. Los participantes de este último estudio fueron 72 estudiantes universitarios varones.

Así, se logró identificar dos expresiones faciales que los hombres reconocían constantemente como de seducción. Estas exhibían distintas similitudes con expresiones de coquetería observadas previamente, siendo:

  • La cabeza girada hacia un lado.
  • La cabeza ligeramente inclinada hacia abajo.
  • Una leve sonrisa.
  • Los ojos hacia adelante, hacia el objetivo implícito.

También los giros corporales menores. Sin embargo, no está claro si esta diferencia sugiere dos formas o motivaciones para coquetear, o si es un artefacto de la pose.

Las expresiones faciales de coquetería activaron esquemas relacionados con el sexo, como lo demuestra la identificación más rápida de palabras relacionadas con este en comparación con las palabras neutrales (estudios 5 y 6). Estos hallazgos sugieren que las expresiones de seducción en las mujeres transmiten interés y son reconocidas con éxito por los hombres.

Las expresiones faciales coquetas son sutiles y ambiguas; esto permite que las personas comuniquen su interés potencial mientras mantienen un margen de seguridad. Los hombres fueron capaces de reconocer esta sutileza en expresiones seductoras en comparación con expresiones felices o neutrales. En otras palabras, los hombres detectaron las sutiles diferencias entre las expresiones de seducción y alegría y respondieron más rápido a las mujeres que coqueteaban.

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La sensibilidad no verbal en jóvenes deportistas. Club del Lenguaje No Verbal

Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Nonverbal communication of young players in team sports” de Pop, C. L. y Zamfir, M. V. (2020), en el cual se estudian las habilidades o sensibilidad no verbal de jugadores jóvenes de deportes de equipo.

Para un equipo deportivo alcanzar un objetivo depende de la cooperación con los demás hacia un objetivo común. Un equipo deportivo tiene todas las características de un grupo pequeño: interacción, estructura social con normas y reglas, y un propósito común. Para lograr este propósito, la cooperación con los demás es vital.

En tal contexto, el papel del entrenador del equipo radica en alentar a los miembros del equipo a trabajar juntos, enseñar habilidades sociales y fortalecer el espíritu de equipo. Durante un partido en una competición deportiva, el lenguaje específico se corresponde con un código de gestos visuales y auditivos. El éxito muchas veces depende de las relaciones tácticas consolidadas de los compañeros y la sincronización de sus acciones.

En este contexto prevalece la comunicación no verbal, puesto que, durante un partido, salvo en los descansos, normalmente no hay tiempo para hablar. La comunicación no verbal generalmente tiene un significado más emocionalque las palabras aisladamente. Y no solo se da en deportes de equipo. Se ha observado también una prevalencia de la comunicación no verbal en deportes individuales, por ejemplo, con sus entrenadores.

Algunas de las ventajas de la comunicación no verbal son que se trata de un código que es, o suele ser, conocido, puede transmitirse a larga distancia y es posible comprenderlo más rápidamente que la comunicación verbal. Además, al tener una amplia gama de signos y señales, los canales que abordan la comunicación no verbal son, de hecho, los cinco sentidos.

Debido a sus características, la comunicación no verbal a menudo está presente más allá de la cancha o el lugar donde se juega. Los letreros y señales del árbitro tienen un significado para los competidores, entrenadores y la audiencia, independientemente de si estos hablan idiomas distintos. Los colores, números y marcas también tienen importancia en los juegos deportivos.

Por su parte, el estilo de comunicación del entrenador, además del contenido verbal, determinará el clima de trabajo del equipo. Así, un clima abierto inspirará confianza, disfrute y ayudará a los atletas a mantener un buen espíritu de equipo en el entrenamiento y la competencia.

A pesar de todos estos datos, la comunicación no verbal en los deportes continúa sin recibir una gran atención por parte de los investigadores. Así, los autores llevaron a cabo su propio estudio en la materia.

Específicamente, su estudio investigó las habilidades no verbales en jóvenes deportistas de un equipo de baloncesto de cadetes de élite. Se contó con un total de 38 participantes; 20 chicas y 18 chicos de entre 15 y 16 años. Los adolescentes eran miembros de los equipos de cadetes nacionales rumanos con al menos 3 años de experiencia jugando al baloncesto, alcanzando algunos hasta 7 años de experiencia. La prueba que los participantes tuvieron que llevar a cabo fue el perfil de sensibilidad no verbal.

Por tanto, teniendo en cuenta el objetivo de la investigación, se escogió una de las tres formas cortas de la prueba, que consistió en 40 imágenes de rostro y cuerpo sin sonido. Las escenas se visualizaron en una pantalla durante 3 segundos, con 3 segundos de descanso entre imágenes, utilizadas para elegir la respuesta correcta entre dos posibilidades. La hoja de respuestas proporcionaba dos posibles respuestas que reflejaban un estado emocional, y el participante seleccionó la que creía que es la más adecuada. Así, los niveles de competencia o sensibilidad no verbal varían en función de tres rangos de puntuación, pudiendo resultar en una competencia o sensibilidad baja, media o alta.

Los resultados mostraron que las puntuaciones obtenidas por la mayoría de los participantes eran altas. En contraposición, al comparar la puntuación de los participantes según su sexo, se encontró una diferencia significativa entre ambos, siendo más favorable para los adolescentes masculinos.

Asimismo, aquellos que obtuvieron una puntuación más alta en la prueba parecen ser más extravertidos y populares, más alentadores interpersonalmente, menos dogmáticos y más sensibles interpersonalmente, de acuerdo con sus conocidos y supervisores.

Cabe recalcar que los jugadores evaluados eran miembros de los equipos nacionales de cadetes de Rumania, por lo que, presumiblemente, todos los participantes tenían las habilidades adecuadas para el rendimiento deportivo y ser los mejores de su generación. Uno de los pocos estudios que evalúa la sensibilidad no verbal en el rendimiento deportivo competitivo afirma que los jugadores ganadores tienden a obtener puntuaciones más altas en la prueba utilizada en la investigación. En comparación con los jugadores derrotados, los ganadores son más sensibles a las señales no verbales, y sus patrones de comunicación son más homogéneos y confiables.

Por otro lado, una gran cantidad de evidencia sugiere que el lenguaje corporal está tanto bajo un control consciente y deliberado como bajo un control autónomo e inconsciente. En este ámbito, las influencias contextuales, como los partidarios hostiles o la fatiga, podrían desequilibrar las señales no verbales que son controladas conscientemente, haciendo que estas pasen a ser inconscientes.

Aunque existe el estereotipo de que las mujeres se comunican mejor, en el caso de la investigación presentada, los hombres jóvenes parecen leer mejor el lenguaje corporal y ser más sensibles a las señales no verbales, de acuerdo con los resultados.

En cualquier caso, la comunicación no verbal no puede ser ignorada en los contextos deportivos, en tanto que sus componentes mejoran potencialmente la comunicación y la planificación del juego, con el objetivo de construir en el equipo un entorno psicológico y social más saludable.

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La mímica no verbal y su influencia en la comunicación médica. Club del Lenguaje No Verbal

Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Automatic Nonverbal Mimicry Detection and Analysis in Medical Video Consultations” de Wu, K.; Liu, C. y Calvo, R. A. (2020), en el que se estudia cómo la mímica no verbal entre paciente y doctor influye en la calidad de la consulta médica.

La importancia de las buenas habilidades de comunicación en las interacciones interpersonales está ampliamente reconocida. El impacto de las habilidades de comunicación también se ha estudiado en la comunicación médico-paciente. Entre otras cosas, se ha dicho que los médicos con buenas habilidades de comunicación pueden reconocer la enfermedad de los pacientes con mayor precisión y estos están más satisfechos con su atención, logrando mejores resultados de salud.

El mimetismo o mímica no verbal se ha investigado durante décadas y su impacto en la calidad de la comunicación es ampliamente aceptado. Se define como un comportamiento que una persona copia de un interlocutor mientras interactúan.

Muchos estudios también han demostrado la importancia del mimetismo en la comunicación médico-paciente. Por ejemplo, los médicos imitan a los pacientes para establecer una proximidad y empatía durante la interacción. Otro estudio reveló que la imitación conductual de los médicos es uno de los factores que influyen en la confianza del paciente en la terapia.

Así, el mimetismo puede ayudar a desarrollar un sentido de conexión entre las personas, aunque por lo general ocurre inconscientemente. Los interlocutores lo interpretan como un comportamiento amistoso, que ayuda a crear una buena relación y permite ganarse el favor de la persona imitada. Además, se cree ampliamente que el mimetismo está relacionado con la transmisión de empatía. Pero en situaciones de la vida real, esta relación tiene más matices a tener en cuenta, por ejemplo, el género de los interlocutores.

Así pues, los autores realizaron un estudio propio de julio a noviembre de 2017 para investigar la relación entre la mímica no verbal de estudiantes de medicina (130), de una universidad australiana, y su habilidad de comunicación general durante las consultas por vídeo. Se contó con 29 pacientes voluntarios simulados como participantes, además de los estudiantes.

Los 130 estudiantes debían completar una consulta de video con un paciente simulado a través de una plataforma de videoconferencia en línea. Todos los estudiantes estaban matriculados en cursos de formación en habilidades de comunicación médica. Los pacientes simulados fueron entrenados para actuar como pacientes. No obstante, no se les enseñó cómo comportarse, sino que solo se introdujo el proceso de entrevista y cómo evaluar a los estudiantes.

Bien, los pacientes simulados y estudiantes fueron grabados mientras tenían una consulta de video de práctica, y los primeros completaron una encuesta posterior a la consulta para medir el desempeño del estudiante. Después de recopilar los datos, se utilizaron algoritmos informáticos para detectar las características no verbales de los estudiantes y los pacientes simulados. También para identificar el momento en que el estudiante imitó comportamientos no verbales de los pacientes simulados. Por último, se investigó cómo la mímica no verbal de los estudiantes influyó en la calidad de la consulta.

Tras todo este proceso, se detectaron cuatro tipos de comportamiento no verbal tanto de los pacientes simulados como de los estudiantes: sonreír, fruncir el ceño, asentir con la cabeza y sacudir la cabeza.

Seguidamente, se detectó la mímica no verbal de los estudiantes al hacer coincidir sus características no verbales con la de los pacientes simulados. En este caso, se consideró que los estudiantes se comportaban de forma mímica en función de cuando iniciaban y/o terminaban sus interacciones, distinguiendo en total 4 tipos de mímica. Las características de la mímica no verbal incluían el número de ocurrencias, la frecuencia de la acción no verbal y la duración en segundos de los diferentes tipos de mímica.

Los resultados mostraron que, en una conversación, la conducta más común de los estudiantes era sacudir la cabeza, seguido de sonreír y asentir. Por otro lado, el comportamiento más común para los pacientes simulados era asentir y sonreír o fruncir el ceño menos tiempo. De media, los estudiantes imitaron mucho más sonreír y asentir que fruncir el ceño y sacudir la cabeza en cada conversación.

Así, ciertas conductas de mímica no verbal de los estudiantes se correlacionan con los resultados de la evaluación de su comunicación médica. Por ejemplo, la frecuencia de la mímica de fruncir el ceño resultó significativamente positiva en las puntuaciones de su desempeño general. Esto es interesante ya que es menos probable que se imite fruncir el ceño, al asociarse generalmente con ser una expresión negativa.

Por su parte, el modelo de regresión múltiple reveló que la mímica no verbal era un factor predictivo de las habilidades de comunicación del estudiante. Por ende, la cantidad de imitación no verbal puede influir en los resultados de la comunicación. De hecho, resulta curioso que, en el estudio, incluso la mímica de gestos no verbales “negativos” como fruncir el ceño repercutía positivamente sobre la comunicación y la relación médico-paciente. Esto puede deberse a que se considere como un signo de empatía.

Asimismo, en el estudio de los autores no se diseñaron comportamientos controlados. La investigación constató que cuánto se imite el comportamiento no verbal del interlocutor puede influir en el resultado de la comunicación. Además, se observó que la imitación de la conducta no verbal debe usarse, en conjunto, para afectar a las emociones de la contraparte. No obstante, como decíamos, el comportamiento no verbal por sí solo no fue un factor predictivo de las habilidades de comunicación del estudiante. La conducta no verbal no tiene muchos efectos sobre el desempeño comunicativo en la interacción médica.

Finalmente, se encontraron dos estilos de mimetismo por agrupamiento, los cuales podrían ser los mejores indicadores de una buena comunicación. En primer lugar, quienes imitaban los asentimientos (y seguían asintiendo incluso si el paciente simulado se detenía) se consideraron mejores comunicadores. En segundo lugar, el paciente simulado calificaba mejor al estudiante cuando realizaba combinaciones específicas de asentir y sonreír durante la comunicación. Sin embargo, debe mencionarse que imitar con mayor frecuencia la sonrisa de los pacientes no garantiza una calificación más alta o positiva.

En cambio, quienes realizaban más imitaciones de asentir con la cabeza, pero no demasiadas de sonreir, podían lograr mejores puntuaciones de comunicación. Consecuentemente, esta evidencia lleva a varias implicaciones prácticas. Particularmente para aquellos involucrados en la formación de habilidades de comunicación y el diseño de plataformas de aprendizaje.

A modo de conclusión, cabe señalar que un estudiante que imita al paciente sin reconocer o entender la razón por la cual el paciente realizó la conducta probablemente no sería un comunicador eficaz.

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Líderes políticos: la influencia del género y la comunicación no verbal. Club del Lenguaje No Verbal

Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Culture and Gender in Nonverbal Communication” de Grebelsky-Lichtman, T. y Katz, R. (2020), en el que se analiza si influyó y cómo el género de los líderes políticos en su estructura comunicativa no verbal durante la crisis de la pandemia.

La estructura comunicativa no verbal tiene un papel central en las percepciones del liderazgo, el carisma y la confianza de los políticos. Dicha estructura es esencial para la comunicación, la influencia y la persuasión efectivas, especialmente durante las crisis y períodos desafiantes de estrés, miedo o incertidumbre.

Así, la estructura comunicativa no verbal está fuertemente correlacionada con el género y afecta a las evaluaciones de líderes políticos masculinos y femeninos. La personalización política y el sentimentalismo enfatizan la identidad de género de los líderes; esto conduce a la formación de expectativas sociales de género de los líderes masculinos y femeninos. Con respecto a estos últimos, se han definido patrones no verbales masculinos o femeninos en la comunicación política, utilizando estilos de liderazgo de género. De hecho, la desviación de estos puede causar una “reacción violenta” de las percepciones, así como evaluaciones negativas del líder en cuestión.

Según la teoría de la congruencia de roles, el efecto del género en el comportamiento de los líderes es especialmente importante porque la esfera política es, posiblemente, un espacio masculino. Por ende, las mujeres políticas que deseen triunfar deberían expresar una estructura comunicativa masculina no verbal según este planteamiento.

Análisis previos de líderes políticos masculinos versus femeninos han encontrado que la mayoría de las percepciones de las diferencias de género pertenecen a atributos comunales (femeninos) y de agencia (masculinos).

Las características masculinas de los líderes políticos describen principalmente cuatro dimensiones: asertividad, control, confianza y tendencias racionales.

Las manifestaciones no verbales de asertividad psicológicamente correlacionadas incluyen movimientos agresivos y bruscos que expresan un mensaje inequívoco y determinado. La dimensión del control incluye manifestaciones no verbales como proxémicas amplias, ocupando mucho espacio, indicando control o una conducta amenazante, atemorizante, en líderes con alto estatus y autoconfianza. La dimensión de la confianza incluye posturas dominantes, contundentes y ascendentes, como estar muy erguido, para transmitir confianza y estabilidad. En cuanto a la cuarta dimensión de la racionalidad, las manifestaciones incluyen gestos ilustrativos racionales-intencionales que mejoran la comprensión, la memoria, la participación y aumentan la impresión de vitalidad y reciprocidad de participación.

Las características femeninas de los líderes políticos describen otras cuatro dimensiones principales: comunicación emocional, sensibilidad interpersonal, bondad y empatía.

Las manifestaciones no verbales psicológicamente correlacionadas con la comunicación emocional incluyen una voz expresiva de afecto, la cual fomenta la escucha, influye en las percepciones de confianza y mejora las conexiones personales. La sensibilidad interpersonal presenta manifestaciones como el contacto visual, importante para aumentar la credibilidad, confianza y personalización política, o el agrado. La bondad incluye expresiones faciales extensas, (ej. sonreír, para reflejar optimismo y facilitar la percepción de bondad, calma y capacidad para retener la presión) y movimientos suaves, redondos y pequeños. Con respecto a la racionalidad, encontramos la entonación diversa, que representa la preocupación por el bienestar de otras personas.

Durante una crisis como la de COVID-19, las estructuras comunicativas no verbales de los líderes pueden verse afectadas por la situación de la pandemia. Del mismo modo, durante períodos de crisis, los espectadores son sensibles a la filtración no verbal de tensión en la conducta de los líderes políticos. Por lo tanto, la situación de la pandemia y el nivel de gravedad de la crisis pueden tener un efecto mediado sobre el género y la estructura comunicativa no verbal de los líderes.

Para medir estos efectos, el estudio de los autores analizó 20 apariciones televisadas de 10 líderes políticos (dos apariciones para cada uno, siendo 5 hombres y 5 mujeres líderes) durante la crisis del COVID-19. Todos los líderes eran primeros ministros o presidentes de países occidentales democráticos. Se tuvo en cuenta el género, edad, experiencia, ideología política (de izquierda o de derechas) y tipo de democracia (democracia parlamentaria federal, monarquías constitucionales y repúblicas parlamentarias). En el análisis de la estructura comunicativa no verbal de los líderes se incluyó gestos, posturas, expresiones faciales, características vocálicas y desempeño.

Los resultados fueron los siguientes. El género tuvo un efecto significativo en la estructura comunicativa no verbal de los líderes políticos. La estructura comunicativa no verbal de los líderes masculinos era muy diferente a la de las líderes femeninas.

La estructura comunicativa no verbal de los líderes políticos masculinos durante la crisis del COVID-19 contenía principalmente movimientos de patrones masculinos de proxémica amplia. Concretamente, amplios movimientos de manos. Además, su comportamiento contenía gestos asertivos masculinos de advertencia y amenaza. Otra característica importante fue la filtración de gestos de tensión o estrés en los movimientos, como lamerse los labios, contradiciendo así los mensajes de calma, tranquilidad y confianza. Finalmente, los líderes masculinos exhibían pocas características de estructura femenina en sus apariciones televisivas relacionadas con la pandemia; por ejemplo, manteniendo escaso contacto visual con la cámara al ceñirse a sus discursos o notas escritas.

Por su parte, la estructura comunicativa no verbal de las líderes políticas femeninas durante la crisis del COVID-19 contenía principalmente patrones femeninos como el contacto visual. Curiosamente, todas las líderes políticas lograron combinar ceñirse a su discurso con mantener el contacto visual. Otra estructura comunicativa femenina no verbal observada fueron los movimientos redondos y pequeños de manos. En cuanto a los aspectos vocálicos, las líderes femeninas expresaron una diversa entonación, utilizaron una voz expresiva. La estructura comunicativa no verbal de mujeres líderes políticas durante la crisis de COVID-19 también contenía pocos patrones masculinos. Entre estos se apreciaron movimientos amplios y asertivos de la mano, combinados con el resto de características femeninas.

Finalmente, se encontró un efecto entre el género y la gravedad de la pandemia, en términos de fallecidos y casos graves. En países con líderes femeninas donde la situación fue menos severa se observaron más expresiones femeninas de amabilidad y optimismo durante la crisis. En contraposición, en países con líderes masculinos donde la crisis fue más severa y en sus intervenciones se observaban más a menudo manifestaciones masculinas de enfado y advertencia, así como filtraciones no verbales de signos de estrés.

Así pues, en base a estos resultados podemos concluir que el género afecta la estructura comunicativa no verbal de los líderes. Durante una crisis, los líderes presentan un comportamiento correspondiente a su estructura comunicativa no verbal de género.

Anteriormente, una clave para el éxito político de los líderes, incluidas mujeres, era el desempeño de la estructura comunicativa no verbal masculina. Sin embargo, los resultados muestran que las líderes políticas femeninas contemporáneas no adoptan una estructura de liderazgo comunicativa no verbal masculina. Contrariamente, adoptan un nuevo estilo de liderazgo basado en la estructura comunicativa no verbal femenina.

Finalmente, estas conclusiones podrían tener implicaciones prácticas significativas para los líderes políticos, tanto masculinos como femeninos. Estos pueden adoptar el marco teórico y analítico propuesto para desarrollar y mejorar sus habilidades de comunicación, efectos de persuasión, influencia social, apoyo público y cooperación hacia el éxito político.

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Género y culturas ¿cómo afectan a la comunicación no verbal? Club del Lenguaje No Verbal

Amigos del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana presentamos el artículo “Culture and Gender in Nonverbal Communication” de Zand, S.; Baradaran, M.; Nafaji, R.; Maleki Mousavi, A. y Golbazi Mahdipour, A. (2020), en el cual se estudia cómo el género de la persona y el contexto cultural afectan a la comunicación no verbal.

Sin la comunicación no es posible el surgimiento y desarrollo de la humanidad. Existe un amplio consenso que considera el lenguaje como la principal diferencia entre los animales y los humanos.

Como es sabido, la comunicación se realiza principalmente de dos formas: verbal y no verbal. La comunicación verbal se produce a través de las palabras, ya sea habladas o escritas. En contraposición, la comunicación no verbal es el proceso de enviar y recibir mensajes por cualquier medio que no sea el lenguaje hablado, como la expresión facial, el tacto, la distancia, los gestos…

De hecho, las investigaciones psicológicas revelan que más del 65% del intercambio de información en interacciones cara a cara se realiza a través de la comunicación no verbal. Los investigadores han argumentado que la transmisión de un mensaje solo es efectiva cuando la comunicación verbal (palabras), el audio (melodía, tono…) y aspectos visuales (gestos y movimientos corporales) están relacionados entre sí.

Así, según esta investigación, los comportamientos no verbales juegan un papel esencial en la comunicación interpersonal. La conducta facial también es de importancia, ya que es importante en la comunicación emocional. Las personas usamos el lenguaje corporal sin darnos cuenta y constantemente experimentamos e interpretamos el lenguaje corporal de los demás.

Por otro lado, también se ha establecido que las diferencias de género en el comportamiento no verbal son relativamente pequeñas, aunque pueden asociarse con resultados significativos. Los hombres y las mujeres son diferentes tanto en la comunicación verbal (la elección de palabras, el estilo de conversación, el contenido del habla, el uso del silencio…) como en la comunicación no verbal. Por ejemplo, las mujeres se acercan más al interactuar que los hombres y permiten que otros se acerquen, etc.

La cultura es otro factor importante en el comportamiento y la comunicación no verbal que hace que estas se diferencien en la forma de practicarse entre países diferentes. Las personas repetimos el comportamiento y la comunicación no verbal individualmente, influenciados por la cultura de la que hemos aprendido. Asimismo, la cultura influye en cómo interpretamos el lenguaje corporal y comportamiento no verbal de otros. Como resultado, aparece la diversidad cultural entre países y sociedades.

Sin embargo, muchas personas no solo carecen de información y conciencia sobre los estilos de comunicación no verbal de su propia cultura, sino que tampoco tienen suficiente conocimiento sobre otras culturas. En consecuencia, las personas a menudo asumen erróneamente que en otras culturas se comunican de la misma forma que ellos; esto se conoce como semejanza de proyección. El resultado es que se producen malentendidos en las interacciones interculturales cuando uno interpreta la comunicación no verbal de otros a la luz de sus normas culturales.

Así, los autores del artículo condujeron su propia investigación para comprobar si existen diferencias de género y si los diferentes antecedentes culturales afectan al conocimiento de las señales no verbales. Para ello, tomaron como referencia las culturas italiana e iraní, comparándolas.

La investigación contó con 720 participantes, 360 estudiantes iranís y 360 estudiantes italianos, todos ellos universitarios. La edad de los participantes osciló entre 18 y 49 años, siendo el 41,1% mujeres y el 58,9% hombres. Los participantes completaron una encuesta y proporcionaron su información demográfica básica (sexo, edad, antecedentes educativos y antecedentes culturales). Finalmente, completaron la prueba de conocimiento de señales no verbales.

Los resultados fueron los siguientes. Las mujeres iraníes obtuvieron puntuaciones más altas en el conocimiento de las señales no verbales. En contraposición, la diferencia de sexo en el grupo italiano no fue significativa. Sí se detectó una diferencia notable en las habilidades de comunicación no verbal entre los estudiantes de Irán e Italia; los estudiantes italianos obtuvieron más puntuación. Por tanto, se confirmó la influencia ejercida por los diferentes orígenes culturales sobre el conocimiento de las señales no verbales.

Específicamente, las mujeres participantes en el grupo iraní mostraron tener más conocimiento sobre las señales no verbales que los hombres, así como más precisión en la decodificación no verbal que los hombres. Existe una diferencia esencial entre los medios de conocimiento de la comunicación no verbal de cada grupo (Irán e Italia). Esto significa que los diferentes antecedentes culturales afectan al conocimiento de las señales no verbales de los individuos.

En las culturas individualistas, uno es más importante que el grupo, mientras que, en las culturas colectivistas, los individuos deben adaptarse entre sí y con el grupo. Cuando la cultura colectivista se vuelve más independiente, los individuos a menudo se involucran en las actividades diarias y se unen, mientras que en las culturas individualistas actúan de manera más independiente.

Por tanto, el individualismo y el colectivismo son dimensiones importantes que ayudan a comprender las diferencias y similitudes culturales en el contexto de la comunicación. En el estudio expuesto, el grupo iraní parece actuar de forma conservadora con respecto a sus emociones.

En futuras investigaciones, podría compararse la comunicación en personas con trastornos mentales e individuos sanos, o investigarse la comunicación no verbal con características de personalidad de los individuos, así como factores de interferencia como el estado económico, social y civil en la comunicación no verbal.

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