Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

¿Pueden nuestros gestos influir en nuestro cuerpo y nuestra mente? 2/2

, ¿Pueden nuestros gestos influir en nuestro cuerpo y nuestra mente? 2/2, Club del Lenguaje no VerbalEl objetivo de nuestra investigación fue comprobar si los gestos de poder en realidad producen poder. Para realizar esta prueba, nos fijamos en los efectos que generan los gestos de poder o seguridad y los de bajo poder sobre algunos indicadores fundamentales: los sentimientos de seguridad en uno mismo, la elevación de la testosterona (hormonas del dominio), disminución de la hormona del estrés (cortisol), y aumento de la tolerancia al riesgo.

Nuestros resultados muestran que los gestos de poder o seguridad (en contraposición a los que reflejan poca seguridad) provocan cambios fisiológicos, psicológicos y de comportamiento, demostrándose la hipótesis planteada.

Estos hallazgos contribuyen en la comprensión actual del conocimiento corporal de dos maneras importantes. En primer lugar, sugieren que los efectos de realización de determinados gestos, más allá de la emoción y la cognición, influyen en la fisiología y la elección de la conducta posterior. Por ejemplo, como se describió anteriormente, asintiendo con la cabeza se genera un efecto que hace que sea más fácil persuadir  otra persona y sonriendo nuestro buen humor aumenta.

Sugerimos que estos comportamientos simples, una inclinación de la cabeza o una sonrisa, también pueden causar cambios fisiológicos que activan cambios psicológicos, fisiológicos y de comportamiento y esencialmente pueden cambiarte el día completo.

En segundo lugar, estos resultados sugieren que cualquier constructo psicológico, como la seguridad o la autoestima, puede incorporar elementos relativos a señales no verbales.

Estos resultados también ofrecen un avance metodológico en la investigación sobre la seguridad. Muchos de los efectos expresados de poder están limitados por la necesidad metodológica de manipular “la seguridad” en un ambiente de laboratorio (por ejemplo, asignaciones de roles complejos).

La investigación sugiere que la hipótesis comprobada puede extenderse a un gran número de gestos cotidianos adicionales a los utilizados en este experimento, aunque esto deba ser objeto de estudios posteriores.

Un simple cambio de postura física de la persona prepara sus sistemas mentales y fisiológicos para soportar situaciones difíciles y estresantes, y tal vez para mejorar realmente la confianza y el rendimiento en situaciones como entrevistas de trabajo, hablar en público, en desacuerdos con el jefe, o asumir riesgos potencialmente rentables. Estos hallazgos sugieren que, en algunas situaciones que requieren energía, la gente tiene la capacidad de «fingir» los gestos para contribuir a generar esos cambios internos y de conducta.

Por otro lado, a lo largo del tiempo, estos pequeños cambios posturales con los resultados que ellos conllevan mejorarían la salud general de la persona y su bienestar. Este beneficio potencial es particularmente importante en personas que están o se sienten impotentes debido a la falta de recursos, que están en los puestos de trabajo más bajos en el organigrama de una organización, o que pertenecen se sienten inseguros de sí mismos.

4 Comentarios

  1. saludos Rafael, interesante artìculo, en definitiva lo planteado es asi, el humano como sistema dinamico y equilibrado es como un gel biologico que busca siempre adaptarse en lo psicologico, biologico y lo social, pero la razon fundamental en que a veces n reconoce en que debe activarse o DEBE activarse es por estar en una selva que no entiende la urbana y regulada por normas sociales y legales, si estuviese dentro de un bosque te aseguro que siempre estaria en actitud positiva asi no quisiera sino el depredador se le adelantaria, todo eso se traduciria en mantenerse en un estado de alerta controlado quisiera o no, modificando constantemente sus posturas gestos pasando por encima incluso de las necesidades fisiologicas esto le daria una ventaja de decision y disposicion ante lo posibles escenarios posibles …

  2. Rafael López Pérez

    19 marzo, 2012 at 21:46

    Efectivamente Johnny. Nuestro cerebro límbico lleva más de 200 millones de años ayudándonos a sobrevivir en un entorno que ha sido el mismo durante muchos millones de años y que sólo desde hace unos cientos que ha cambiado a lo que vivimos en el presente.

  3. Luis Santos diz

    14 junio, 2012 at 9:33

    Es apasionante tales estudios,y descubrimientos.Realmente creo que la palabra tiene el poder de modificar nuestras vidas, reforzando nuestro estado mental. No solo hay una forma de lenguaje, tenemos muchas formas de expresarnos, de comunicarnos con los demas, y con nosotros mismos. Somos una unidad biologíca, y no podemos separar unas cosas de las otras….no podemos separar la mente del cuerpo. Creo que todo lo que hacemos , expresamos, pensamos, influye en nuestras vidas, y nuestro cuerpo, por eso me parece maravilloso que, cientificamnte se estendemostrando tales cosas. Es una gran labor la que hacéis, o la que hacen estos cientificos. Ayudan enormemente a mejorar el mundo, y las personas.
    Perdonen mi ignorancia, si exponiendo mi opinion digo algo ofensivo( no es mi intención) pues soy un neófito en la materia.

  4. Rafael López Pérez

    14 junio, 2012 at 10:11

    Estimado Luis. No hay nada que perdonar porque levas toda la razón. No es más que corroborar desde la ciencia conocimientos milenarios existentes, de una manera u otra, en la práctica totalidad de las culturas.
    Un abrazo

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¿Pueden nuestros gestos influir en nuestro cuerpo y nuestra…

por Rafael Lopez Perez Tiempo de lectura: 2 min